Los hermanos Venancio y Feliciano Bravo Roveda, oriundos de Coronel Suárez, representaron a la Argentina en el Mundial de Caballos Criollos que se desarrolló en Montevideo, Uruguay.
La competencia tuvo lugar en el tradicional predio del Prado y reunió a destacados exponentes de la raza de distintos países de la región. Los suarenses lograron clasificar a la final de Paleteadas, donde se enfrentaron a representantes de Brasil y Uruguay.
La participación en el certamen internacional marcó un momento especial para la familia Bravo Roveda, cuya historia con la cría de caballos criollos comenzó en 1975 de la mano de su abuela, Alexie.
Venancio Bravo señaló que llegar al Mundial fue un objetivo que perseguían desde hace años y que la posibilidad de compartir la experiencia con su hermano hizo aún más significativo el desafío. Ambos crecieron vinculados al trabajo con los caballos y mantienen una fuerte pasión por la raza criolla.
Acompañados por su familia, los jóvenes llevaron la representación argentina a una de las competencias más importantes del calendario internacional, consolidando una trayectoria construida a partir del esfuerzo, la dedicación y una tradición familiar que continúa vigente en Coronel Suárez.













