El historiador Julio César Melchior recuerda el Manifiesto de Catalina II, promulgado el 22 de julio de 1763, que impulsó la migración de miles de familias alemanas hacia las tierras del Volga. Allí construyeron una identidad propia que, tras la pérdida de sus privilegios y el avance de la rusificación, los llevó a emigrar nuevamente hacia América y, especialmente, Argentina, donde dejaron una profunda huella cultural y productiva.
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