El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio y referente del Frente Renovador en la ciudad, Fabián González, brindó un panorama crítico sobre la situación laboral actual, marcada por la recesión económica y la inminente reforma laboral propuesta por el Gobierno Nacional. En diálogo con Claudio Quiñones en "La Primera Mañana" en la 99.5, el dirigente aseguró que la iniciativa legal "viene a colapsar la poca estabilidad que quedaba en en todo lo que es materia laboral".
La situación en Coronel Suárez es preocupante para el sector de empleados de comercio. González detalló que si bien en un primer momento se registraban despidos en el ámbito informal, la situación se ha agravado. Ahora, el sindicato está registrando entre "dos o tres por mes estamos teniendo" de despidos de gente que estaba formalizada, con recibo de sueldo, y que pierde su obra social.
El referente gremial vinculó directamente esta situación con el panorama económico general, señalando la falta de consumo como el factor principal que lleva al cierre o ajuste en los comercios. González criticó el discurso oficialista, indicando que, si bien el Gobierno pregona que "la inflación no sube" y que hay estabilidad, "los comercios [están] todos cerrados" y el eslabón más débil, el trabajador, es el que termina cortándose.
El dirigente también cuestionó la negación de la realidad económica por parte del Gobierno, que "te dice no, los salarios vuelan por el aire". En contraposición a esta afirmación, González sostuvo que el país tiene "los peores salarios de todo Sudamérica". A su entender, la recesión es feroz, no hay plata en el bolsillo, y eso se retroalimenta negativamente.
En relación a la reforma laboral en tratamiento, González lamentó la falta de reacción contundente del movimiento obrero. Si bien se espera que la CGT, tras su cambio de cúpula, "se va a manifestar", el dirigente señaló que a los sindicatos de base les cuesta salir de la inacción y que "ya es tarde" para pensarse a mover.
González analizó la letra del proyecto de reforma laboral, indicando que no encuentra un solo punto que beneficie a los trabajadores formales. El proyecto apunta, entre otras cosas, a eliminar el pago de horas extras, lo que afecta al trabajador y no al empleador, ya que las horas extras se realizan cuando el negocio tiene ganancias. Además, al eliminar el pago, el patrón puede decidir los días y horarios que trabaja el empleado y cuándo no: "Yo decido cuándo tomar vacaciones. No vos empleado, yo patrón decido cuándo".
La nueva normativa, según González, lleva directamente a la informalidad. Sobre la figura del monotributo que se promueve en la llamada "modernización laboral", el dirigente sostuvo que se trata de una modalidad que no brinda cobertura ni seguro al trabajador que tiene un accidente, no contempla aguinaldo ni vacaciones. En ese sentido, lamentó la idea de terminar con la "industria del juicio" laboral, sosteniendo que la justicia interviene solo contra el "empleador corrupto que tienen los empleados en una informalidad".
Finalmente, el referente se refirió a las críticas que ha recibido por su postura respecto a los comercios chinos en la ciudad, negando estar en contra de ellos y aclarando que su denuncia apunta a la explotación de trabajadores locales y la falta de regulación. González afirmó: "Me molesta que los comerciantes chinos tengan todos los empleados en negro y el Ministerio de Trabajo, al cual denuncio públicamente cada vez que tenga oportunidad (...) mira para otro lado".













