Julio Zaballa repasó su trayectoria de participación sindical y política y planteó la necesidad de recuperar las instancias colectivas de discusión. La entrevista fue realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, que se emite por Radio del Volga, en la 99.5. Zaballa señaló que su experiencia en asambleas comenzó a los 18 años y se extendió durante décadas.
Uno de los ejes de la conversación fue la diferencia entre optar y elegir dentro de una organización. Zaballa explicó que, mientras la opción supone escoger entre alternativas determinadas, la elección requiere participación de quienes tienen voluntad de involucrarse. “Elegir elige entre todos los que quieren participar y comprometerse”, sostuvo. Para el dirigente, ese mecanismo permite que en ámbitos sindicales, políticos, institucionales o deportivos puedan surgir conducciones a partir del conjunto de los participantes.
En ese sentido, describió algunos principios que considera necesarios para el funcionamiento de una asamblea: conocimiento del tema a tratar, respeto entre los participantes, intervención ordenada y una conducción capaz de organizar el debate. Según explicó, las distintas posiciones deben ser expuestas hasta llegar a propuestas concretas que puedan ser sometidas a consideración. “Hay que tener un temple especial o conocimiento, o sobre todo conocimiento”, afirmó al referirse a quienes conducen estas reuniones.
También hizo hincapié en el momento en que una discusión debe concluir. Para Zaballa, quien conduce una asamblea debe identificar cuándo el intercambio dejó de aportar nuevas posiciones o comenzó a generar una escalada de tensión. “Tiene que saber parar”, sostuvo, antes de explicar que, llegado ese punto, corresponde avanzar hacia la votación de las propuestas.
Al ser consultado sobre las movilizaciones espontáneas, planteó diferencias con los procesos organizados institucionalmente. Mencionó como ejemplo un movimiento surgido en España que, según su interpretación, terminó dispersándose. Frente a eso, defendió estructuras con organización y objetivos definidos. “Sirve lo que es institucional, lo que tiene un organigrama”, sostuvo, y propuso como punto de partida establecer una concepción común sobre aquello que se pretende alcanzar.
Otro de los temas abordados fue la pérdida de participación en organizaciones y espacios políticos. Zaballa atribuyó parte de esa situación a la permanencia prolongada de dirigentes y a estructuras que, según su mirada, dificultan la renovación. “Nos desmovilizaron”, afirmó al analizar el presente de la participación colectiva y sostuvo que esa situación también repercute en la posibilidad de que nuevas generaciones asuman responsabilidades.
En otro tramo, Zaballa denunció que un video correspondiente a un acto del 24 de marzo había sido editado y que su intervención había sido retirada. También cuestionó que ningún concejal presente hubiera realizado un planteo al respecto. “No puede ser de que cercenen a un ciudadano que viene a hablar”, afirmó, al explicar que su intervención estaba basada en experiencias personales vinculadas con los acontecimientos que relataba.
Sobre la situación sindical actual, cuestionó el nivel de participación y sostuvo que los trabajadores deberían reclamar a sus organizaciones la convocatoria a asambleas. Mencionó problemas vinculados con salarios, empleo, jubilaciones y obras sociales. “Los trabajadores de Suárez ya tendrían que estar tocando el timbre al sindicato”, planteó, al reclamar mayor intervención de los afiliados en las decisiones de sus organizaciones.
Finalmente, Zaballa relacionó la falta de participación con procesos de autocensura y con una concepción individualista de la vida social. Sostuvo que las instituciones continúan siendo necesarias para canalizar reclamos y discutir propuestas colectivas.













