La situación del abandono animal en Coronel Suárez atraviesa un momento crítico, según advirtió Patou Augereau, responsable del espacio proteccionista Corazones con Patas, durante una entrevista realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, que se emite por Radio del Volga en la 99.5. Con casi 12 años de trabajo ininterrumpido en la ciudad, Augereau señaló que el panorama actual es más complejo que el que encontró al llegar desde Francia y aseguró que “sinceramente es peor, porque no tenemos realmente ayuda”.
Desde la organización indicaron que la principal problemática es la falta de un plan sostenido de castraciones. Augereau fue contundente al afirmar que “la única solución es la castración”, y remarcó que en Coronel Suárez no existen campañas masivas como en otras ciudades del país. Esta situación, explicó, deriva en una reproducción constante de animales, con perras en celo y preñadas en la vía pública, lo que obliga a las protectoras a intervenir de manera permanente sin contar con recursos suficientes.
La referente de Corazones con Patas también apuntó a la responsabilidad de los dueños y al rol del Estado. En ese sentido, sostuvo que “no son perros de la calle, son perros de gente irresponsable”, y cuestionó el funcionamiento del sistema municipal de resguardo animal, al que definió como un espacio que no garantiza condiciones adecuadas. Según relató, en los últimos días encontraron animales sin agua, con heridas y infestados de garrapatas, una situación que consideró grave en el contexto de altas temperaturas.
El trabajo cotidiano de la organización implica rescates constantes, atención veterinaria y rehabilitación física y emocional de los animales. Augereau explicó que cada intervención se financia con recursos propios y donaciones, y subrayó que “nosotros pagamos al veterinario como cualquier persona, porque es su trabajo”. Los costos actuales, detalló, incluyen consultas que rondan los 30 mil pesos y castraciones privadas que pueden ir de 50 mil a 150 mil pesos, según el tamaño del animal.
Además del rescate, Corazones con Patas desarrolla un proceso riguroso de adopción responsable. Augereau señaló que cada animal es desparasitado, vacunado y castrado antes de ser dado en adopción, y que se evalúa cuidadosamente a las familias adoptantes. “Dar en adopción es fácil, pero a quién, eso es lo importante”, expresó, al explicar que también se realizan períodos de adaptación y seguimiento para evitar nuevos abandonos.
La educación y la concientización aparecen como ejes centrales para revertir la problemática. En la entrevista, Augereau recordó experiencias en escuelas y remarcó que “todo viene de la educación”, al tiempo que insistió en la necesidad de asumir la tenencia responsable como un compromiso a largo plazo. Para la referente, los animales deben ser considerados parte de la familia y no objetos descartables.
Finalmente, desde Corazones con Patas convocaron a la comunidad a colaborar mediante donaciones, hogares de tránsito y adopciones responsables. La organización cuenta con presencia en redes sociales y canales de contacto permanentes, y sostiene su labor exclusivamente con el aporte solidario. “No ganamos plata con esto, lo hacemos de corazón”, concluyó Augereau, al remarcar que cada rescate exitoso representa una vida salvada frente a un contexto que sigue siendo adverso.













