En la noche de ayer, circuló en redes sociales fotos del avistamiento de un puma en la zona urbana de Coronel Suárez, en Avenida Libertad y Lamadrid Bis.
Mediante un estudio reciente, se confirmó que el puma (“Puma concolor”), conocido por su adaptabilidad, está recolonizando sus antiguos territorios en la provincia de Buenos Aires. La presencia del felino fue registrada en más de 70 partidos de la provincia, incluyendo lugares como Necochea, Balcarce, Bahía Blanca y Mar del Plata.
Los expertos atribuyen este regreso a varios factores, incluyendo el cambio en el uso de la tierra, como el avance de la agricultura y los incendios forestales, que desplazaron el hábitat natural de estos animales. Además, la disminución de la actividad agropecuaria y el uso masivo de herbicidas como el glifosato impensadamente favorecen la recolonización del puma en la región.
Un documento realizado por el investigador Eduardo De Lucca para la Fundación Azara, en el marco del proyecto de conservación “Puma de las pampas”, explica que “para mediados del siglo XX la totalidad de las poblaciones de puma fueron extirpadas de la ecorregión pampeana” y que en la década del setenta comenzó un proceso de recolonización.
Ante un encuentro con un puma, mantener la calma, no correr y aparentar mayor tamaño levantando los brazos. Alzar inmediatamente a los niños** sin agacharse ni dar la espalda al animal **para evitar activar su instinto depredador.
Dejar siempre una vía de escape al felino, pero ante una aproximación amenazante, mostrar agresividad gritando y arrojando objetos.













