A 60 años de la primera presentación de los Merry Boys, uno de sus fundadores, Colirio Guarnieri, repasó los inicios del grupo, recordó las dificultades técnicas de aquella época y adelantó que existe la intención de organizar una celebración especial para conmemorar el aniversario. La entrevista fue realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, que se emite por Radio del Volga FM 99.5.
El músico señaló que la fecha elegida para marcar el nacimiento del conjunto es el 25 de mayo de 1966, cuando se presentaron por primera vez ante el público en el Centro Blanco y Negro de Coronel Suárez. “Tomamos como fecha histórica para nuestra historia musical el inicio de esta trayectoria”, expresó al recordar aquella jornada que, seis décadas después, continúa ocupando un lugar central en su memoria.
Guarnieri relató que los días previos y posteriores a ese debut siguen muy presentes. “Es un día muy especial, muy emotivo para mí”, afirmó. Según recordó, en aquellos años el panorama musical local estaba dominado por grandes orquestas y agrupaciones reconocidas, mientras que los Merry Boys apostaban por un formato diferente, basado en ritmos populares como las primeras cumbias y repertorio internacional interpretado con acordeón.
La incertidumbre también formó parte de aquella primera experiencia. “Yo dudaba de nuestra capacidad como para llegar a satisfacer el gusto de la gente”, reconoció. El músico recordó que al llegar al salón observó a integrantes de agrupaciones consolidadas de la época y llegó a plantear la posibilidad de retirarse antes de actuar. Sin embargo, el grupo decidió subir al escenario y concretar una presentación que terminaría marcando el comienzo de una extensa trayectoria.
Las diferencias tecnológicas entre aquellos años y la actualidad fueron otro de los aspectos destacados durante la entrevista. “Más de una vez digo: cómo tocábamos, no me lo imagino”, comentó. Según explicó, el equipamiento consistía apenas en dos parlantes ubicados a los extremos del escenario y un número reducido de micrófonos. Incluso, el acompañamiento grave que el público identificaba como un bajo provenía en realidad de una guitarra ejecutada con una técnica particular por uno de los integrantes.
Al repasar los primeros tiempos, Guarnieri recordó también las actuaciones en fiestas familiares, comuniones, casamientos y celebraciones populares. “Éramos dos borregos con unos acordes que era lo que había”, señaló al describir los comienzos junto a sus compañeros. En ese contexto, destacó la importancia que tenía el acordeón en la vida social de la región y el protagonismo que tenían los conjuntos musicales en encuentros comunitarios.
La celebración de los 60 años también generó sentimientos encontrados. “Tengo muchísimas ausencias que en ciertos momentos son extrañadas”, manifestó al recordar a amigos, músicos y personas cercanas que ya no están. Para el artista, el paso del tiempo permite valorar tanto los logros alcanzados como los vínculos construidos a lo largo de décadas de actividad artística.
De cara al futuro, Guarnieri confirmó que existen conversaciones para concretar un evento especial vinculado al aniversario. “Hay una idea de presentar algo para el 6 de agosto”, adelantó. El proyecto contempla reunir a integrantes históricos y músicos vinculados a distintas etapas de la agrupación para realizar un recorrido por la trayectoria del conjunto y compartir recuerdos con el público.
Consultado sobre posibles cuentas pendientes, el músico consideró que el grupo pudo haber alcanzado una proyección mayor durante su paso por escenarios de Buenos Aires y La Plata. Sin embargo, sostuvo que determinadas decisiones personales y profesionales influyeron en el regreso a Coronel Suárez. “Podríamos haber volado un poco más alto, pero aposté a la vida”, resumió.
Pese al paso de las décadas, Guarnieri considera que los Merry Boys conservan vigencia y reconocimiento. “Tenemos un nombre que nos respalda”, afirmó. Por ese motivo, no descartó un regreso a los escenarios si las condiciones y la convocatoria de los músicos lo permiten.
La entrevista concluyó con una reflexión sobre el vínculo permanente con la música. “Yo siempre me estoy probando”, comentó. Incluso relató que continúa ensayando en forma cotidiana e imaginando nuevas presentaciones, una práctica que mantiene intacta la pasión que comenzó hace más de seis décadas y que convirtió a los Merry Boys en una de las formaciones más recordadas de la historia musical de Coronel Suárez.













