El dólar mayorista se acercó nuevamente a la barrera de los $1.500 este martes, un valor que se consolidó como referencia clave en el mercado financiero. La cotización avanzó $7,50, alcanzando los $1.495, en un contexto de tensión en las tasas de interés. El Banco Central (BCRA) y el Tesoro coordinan esfuerzos para gestionar la liquidez y contener la volatilidad cambiaria.
¿Qué valores alcanzó el dólar en sus distintas cotizaciones?
El tipo de cambio mayorista cerró la jornada en $1.495, apenas $5 por debajo de los $1.500. Este valor se mantuvo un 24,8% por debajo del techo formal de la banda cambiaria, fijado este martes en $1.865,14. En el mercado de futuros, los contratos mostraron leves subas, con valores implícitos que proyectan el dólar mayorista alrededor de $1.503 para finales de agosto y $1.618 hacia diciembre.
El resto de las cotizaciones también reflejó movimientos. El dólar minorista en el Banco Nación llegó a $1.515 para la venta. El dólar MEP subió un 0,5% hasta $1.522,83, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) ganó un 0,6%, ubicándose en $1.579,07. , el dólar blue incrementó $10 y finalizó en $1.555.
¿Cuál es la estrategia oficial para el dólar y las tasas?
La estrategia oficial persigue tres objetivos simultáneos: evitar una aceleración del dólar, administrar las tasas de interés en pesos y continuar acumulando reservas. Para ello, el BCRA utiliza diversas herramientas, como la moderación en sus compras en el mercado oficial y operaciones en futuros y bonos vinculados al tipo de cambio. También interviene en las condiciones de liquidez a través del mercado de pases.
La dificultad del dólar para superar consistentemente los $1.500 sugiere que el Gobierno busca mantener la cotización alrededor de ese nivel en el corto plazo. Esta política tuvo consecuencias sobre los activos argentinos, afectando la dinámica de la deuda en dólares, que mostró un desempeño negativo frente a otros mercados emergentes. El riesgo país se acercó nuevamente a los 500 puntos básicos ante la caída de los bonos soberanos en dólares.
¿Cómo impacta la estrategia en la liquidez y las tasas de interés?
La estrategia oficial genera un encarecimiento de la liquidez en el mercado de pesos, visible en las tasas de caución, repo y colocaciones bancarias. Esto expone un dilema del programa económico: mantener suficientes pesos en el sistema para evitar una escalada de las tasas, sin generar un exceso de liquidez que impulse la demanda de dólares.
El Ministerio de Economía participa activamente en este esquema. Además de las licitaciones de deuda, el Tesoro administra parte de la liquidez mediante depósitos en entidades financieras. En la última licitación de julio, el Tesoro captó aproximadamente $4 billones por encima de los vencimientos, pero evitó transferir la totalidad de esos fondos al BCRA de inmediato. Parte del dinero permaneció en los bancos para administrar la liquidez de forma gradual. La complejidad de este esquema genera confusión entre los operadores del mercado, quienes no siempre logran distinguir si el objetivo es restringir la liquidez, empinar la curva de pesos, defender el tipo de cambio o las tres cosas a la vez.
¿Qué sucede con las reservas y la inflación?
El BCRA redujo significativamente su ritmo de compras de divisas durante agosto. Luego de adquirir un promedio cercano a u$s103 millones diarios en julio, las compras disminuyeron a aproximadamente u$s33 millones por jornada en agosto. Esta menor participación del BCRA reduce la demanda adicional en el mercado oficial, contribuyendo a contener la cotización, pero también desacelera el ritmo de acumulación de reservas.
La estrategia busca evitar que una aceleración cambiaria se traslade nuevamente a los precios. La inflación de julio fue del 2,1% y acumuló un 19,3% durante los primeros siete meses del año, interrumpiendo tres meses consecutivos de desaceleración. La administración del tipo de cambio es una herramienta fundamental del Gobierno para apoyar el proceso de desinflación. Si la inflación muestra resistencia a la baja, el Gobierno podría profundizar el papel del ancla cambiaria, aunque esto podría relegar otros objetivos vinculados con la recuperación de la actividad económica.













