Un equipo de vulcanólogos, liderado por Andrea Verolino de la Universidad Paris-Saclay en Francia, identificó 73 calderas volcánicas submarinas previamente desconocidas. Este hallazgo se logró mediante una búsqueda asistida por inteligencia artificial en el lecho marino y triplica con creces el número de estas estructuras geológicas documentadas hasta ahora.
La importancia de las calderas volcánicas submarinas
La mayor parte de la actividad volcánica de la Tierra ocurre bajo el agua, donde las placas tectónicas se separan, chocan y deslizan. Las calderas son enormes depresiones con forma de cráter que se forman cuando un volcán vacía suficiente magma de su cámara subterránea, provocando el colapso del terreno superior. Algunas están inactivas desde hace mucho tiempo, pero otras indican sistemas volcánicos que podrían volver a erupcionar.
Estas calderas submarinas tienen la capacidad de generar erupciones masivas, tsunamis, ondas expansivas y grandes columnas de ceniza y vapor al explotar en las profundidades del océano. La erupción explosiva de la caldera submarina Hunga Tonga-Hunga Haʻapai en 2022, que produjo ondas de presión atmosférica que alcanzaron el espacio y tsunamis generalizados, demostró el impacto potencial de estos fenómenos. Antes de este estudio, menos de 30 calderas submarinas estaban documentadas.
¿Cómo se descubrieron los nuevos volcanes?
Para subsanar esta laguna en el conocimiento geológico, el equipo de Verolino adaptó un algoritmo de inteligencia artificial. Este algoritmo, originalmente entrenado para detectar cráteres de impacto en Marte, se aplicó a mapas batimétricos, que registran la topografía del fondo marino.
Inicialmente, el algoritmo identificó 87.435 formaciones posibles. Tras aplicar una serie de filtros y una inspección manual de los candidatos restantes, los investigadores redujeron su lista final a 78 calderas probables. Cinco de estas ya habían sido reconocidas como calderas submarinas, lo que validó la efectividad del método. Así, se confirmaron 73 posibles calderas que eran desconocidas hasta el momento.
Ubicación y futuras exploraciones
Los descubrimientos también revelan dónde es más probable que se formen estas estructuras. De las calderas recién identificadas:
- Ocho se ubicaron en dorsales oceánicas, en el límite entre dos placas tectónicas.
- Nueve se identificaron en arcos volcánicos.
- Sesenta y una se encontraron en entornos tectónicos interiores, como cadenas de montes submarinos, en lugar de en los límites tectónicos.
Los investigadores destacaron siete de las calderas recién identificadas como objetivos clave para futuras exploraciones. Su ubicación, profundidad y forma sugieren que podrían ser fundamentales para comprender los peligros volcánicos submarinos y mejorar la preparación global ante posibles eventos.
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