El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo media sanción en el Senado el jueves 6 de agosto de 2026 y ahora aguarda tratamiento en la Cámara de Diputados. La iniciativa propone modificaciones en los procesos de desalojo, con potencial impacto en la relación entre propietarios e inquilinos en el mercado inmobiliario.
¿Qué cambios propone la ley de propiedad privada?
Uno de los principales cambios del proyecto es la incorporación de un procedimiento sumarísimo para los desalojos. Este mecanismo busca acortar los tiempos judiciales frente a incumplimientos de contrato, ocupaciones precarias o intrusiones. La iniciativa contempla diversas situaciones:
- Falta de pago
- Vencimiento del contrato
- Ocupaciones precarias
- Intrusiones
En los casos de falta de pago, el propietario deberá realizar una intimación fehaciente previa. Otorgará un plazo no menor a 10 días corridos para que el inquilino regularice la situación antes de iniciar acciones legales.
Notificaciones y finalización de contratos
El proyecto también prevé el uso del domicilio electrónico constituido en el contrato para determinadas notificaciones. Además, establece que el propietario no podrá negarse a recibir las llaves del inmueble una vez finalizado el alquiler. Si el propietario rechazara la entrega, el inquilino podrá recurrir a la consignación judicial para formalizar la devolución.
Impacto en el mercado de alquileres
Especialistas del sector inmobiliario analizan el alcance de estos cambios. Andrés Sabatini, CEO de Sabatini Negocios Inmobiliarios, indica que los conflictos vinculados con los desalojos ocupan un lugar central en el mercado de alquileres durante años. Los tiempos judiciales y las dificultades para recuperar inmuebles generan un debate constante entre propietarios e inquilinos.
Daniel Bryn señala que la reforma podría abordar uno de los principales riesgos que perciben los dueños al poner una propiedad en alquiler: la incertidumbre. Según Bryn, este factor representa un "costo invisible" que se reduciría con mayor previsibilidad. Desde la perspectiva de los especialistas, una mayor certeza sobre la recuperación del inmueble reduciría el riesgo para los propietarios y podría incentivar una mayor oferta de viviendas en alquiler.













