La investigación por la muerte del abogado Roberto Cafasso en el gimnasio Sport Club sumó una nueva medida de prueba. La Fiscalía ordenó el secuestro de teléfonos celulares y otros dispositivos de los propietarios y encargados del lugar, buscando comunicaciones sobre las condiciones de seguridad del entrepiso.
¿Qué buscan los investigadores en los dispositivos secuestrados?
La Fiscalía, a cargo del doctor Cristian Aguilar, ordenó la revisión de los dispositivos. El objetivo es rastrear mensajes y llamadas desde septiembre de 2025 hasta la fecha del incidente. Buscan establecer si hubo conversaciones vinculadas a las condiciones de seguridad del entrepiso, sector desde el cual Cafasso cayó al vacío.
Cafasso falleció tras caer desde una altura aproximada de 3,5 metros dentro del centro de entrenamiento. La causa se investiga bajo la calificación de homicidio culposo para determinar responsabilidades sobre las condiciones edilicias del lugar.
Condiciones del entrepiso, eje central de la causa
Los investigadores intentan recuperar comunicaciones previas a la caída entre dueños, responsables y trabajadores del gimnasio. El foco está puesto en detectar posibles advertencias sobre riesgos del entrepiso o problemas con barandas y estructura.
También se busca determinar si la administración conocía estas advertencias. Peritajes definirán si el espacio contaba con medidas de seguridad necesarias y si estaba habilitado para su uso por el público.
La investigación analiza testimonios que indican caídas previas de objetos desde el entrepiso. Se intenta establecer si estos antecedentes fueron comunicados y qué acciones se tomaron al respecto.
El análisis de los teléfonos celulares se considera clave para reconstruir la información que manejaban los responsables de Sport Club antes del hecho. Esto permitirá evaluar si existieron intercambios relacionados con las condiciones edilicias del entrepiso.
La Brújula 24













