Un caso de hantavirus se confirmó en Tres Arroyos, con un paciente internado en grave estado. El entorno familiar del afectado es monitoreado durante 40 días de forma preventiva.
Detalles del caso de hantavirus en Tres Arroyos
La epidemióloga Jorgelina Scuffi, de Región Sanitaria I, brindó precisiones sobre la situación. El paciente es un hombre mayor internado en la Clínica Hispano de Tres Arroyos. Permanece aislado de manera respiratoria hasta identificar la cepa del virus. Esta medida preventiva se adoptó porque una de las variantes del hantavirus puede transmitirse entre personas.
Quienes tuvieron contacto con el paciente permanecen bajo seguimiento para detectar rápidamente cualquier síntoma. La especialista indicó que el área de Zoonosis trabaja para determinar la presencia del roedor transmisor en el lugar del posible contagio. Debido a la gravedad del cuadro, no fue posible entrevistar al paciente hasta el momento.
Las autoridades consideran que la exposición pudo haber ocurrido en una zona rural. Este es el ambiente habitual del ratón que transmite la enfermedad. También advirtieron sobre el riesgo al ingresar a galpones o espacios que permanecieron cerrados, ya que el virus puede estar presente en partículas suspendidas en el aire.
Brote de triquinosis en Mayor Buratovich
Jorgelina Scuffi también se refirió al brote de triquinosis registrado en Mayor Buratovich. Se confirmaron 30 casos diagnosticados mediante estudios de laboratorio.
Los contagios se relacionan con el consumo de un chancho jabalí contaminado. La carne de este animal fue utilizada para preparar chorizos secos, distribuidos luego entre familiares y amigos. La epidemióloga aclaró que los productos no fueron comercializados, sino regalados dentro de un círculo cercano.
El brote, que también afectó a menores de edad, estaría próximo a considerarse cerrado. La mayoría de los pacientes transita la enfermedad de manera ambulatoria. Pueden presentar dolores musculares persistentes. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas con analgésicos, debido al malestar provocado por las larvas alojadas en los músculos.













