El pescador Fabián Oscar Espíndola modificó su estrategia legal en el expediente por daños y perjuicios contra el Club Cazadores de Tres Arroyos, vinculado a su descalificación en la última edición de "Las 24 Horas de la Corvina Negra". Espíndola desistió de la acción judicial contra el presidente y vicepresidente del club, José Valerio Vassolo y Horacio Roberto Pesalaccia, manteniendo la demanda millonaria exclusivamente contra la institución.
Contexto de la descalificación en "las 24 horas de la Corvina Negra"
La controversia se originó tras la descalificación de Espíndola, quien había obtenido el segundo puesto en el concurso de pesca con una corvina de 2,5 kilos, lo que le valía una camioneta Toyota Hilux 4x2. La organización lo descalificó al recibir una denuncia y un video que, según el club, mostraba al pescador utilizando una red (conocida como copo o "gorro") para la extracción final del ejemplar en la zona de pesca de La Zaranda, una práctica no permitida por el reglamento.
¿Por qué el pescador desiste de la acción contra los directivos?
La decisión de Espíndola, presentada ante la Justicia a través de su abogado, busca simplificar el proceso judicial. Se desprende del documento que la postura asumida por el Club Cazadores Tres Arroyos en el expediente permite prescindir de los directivos de forma individual. La demanda por $168.612.000 ahora se enfoca directamente en la institución, apostando a su solvencia patrimonial para responder ante un eventual fallo condenatorio. Esta nueva estrategia busca ahorrar tiempo y trámites para el pescador.
Nuevas acusaciones contra el Club Cazadores
La demanda contra el Club Cazadores entró en una fase de mayor confrontación. La asesoría legal de Espíndola denunció una "maniobra de ocultamiento" por parte de la entidad. Se alega que el club no adjuntó documentación vital, como su Estatuto Constitutivo y la designación de autoridades vigentes al momento del concurso.
Además, se sostiene que hubo una "desidia reglamentaria", señalando la existencia de un acta ad-hoc confeccionada solo diez días antes del concurso. Esta acta habría modificado las reglas de manera inoponible para los participantes. También se impugnaron las pruebas de video utilizadas para descalificar al pescador, alegando que las imágenes fueron manipuladas y editadas con filtros para simular irregularidades que, según Espíndola, nunca existieron. Se observaron asimismo irregularidades notariales, ya que el pescador desconoce las actas de comprobación que el club intenta usar en su contra.
El proceso legal en curso
Con el desistimiento de los codemandados ya firme, la responsabilidad civil del Club Cazadores es el foco exclusivo del proceso. Espíndola mantiene su postura de que su descalificación fue una "pantomima" y espera que la Justicia evalúe la "inconducta procesal" de la institución al momento de dictar sentencia. El proceso continúa bajo las normas de la Ley de Defensa al Consumidor.













