La presencia de jabalíes en el sudoeste bonaerense genera preocupación entre productores rurales y vecinos. Ejemplares provenientes de La Pampa avanzan hacia campos y caminos de la zona limítrofe entre Tres Arroyos y Coronel Pringles. Esta especie exótica invasora representa un problema ambiental, económico y sanitario.
¿Cuál es el origen de los jabalíes en Argentina?
La población actual de jabalíes se originó en ejemplares europeos introducidos a principios del siglo XX en el entonces Territorio Nacional de La Pampa. Su finalidad inicial era la caza deportiva. Con el paso de las décadas, los animales se adaptaron, reprodujeron y expandieron, convirtiéndose en una de las especies invasoras de mayor impacto en el país. Su extraordinaria capacidad de adaptación y ocupación de ambientes diversos permitió un avance continuo.
Factores que impulsan la expansión del jabalí
El crecimiento de la superficie sembrada con maíz impulsó el avance de los jabalíes hacia nuevas regiones. Además, los incendios registrados en La Pampa también empujaron a los animales hacia la provincia de Buenos Aires.
Una vez establecidas las poblaciones, el control se dificulta debido a la gran capacidad de adaptación de la especie y a la ausencia de depredadores naturales. La menor presencia permanente de familias en los establecimientos rurales también eliminó un control indirecto sobre la fauna silvestre.
Millonarias pérdidas económicas y daños rurales
Los jabalíes provocan daños en cultivos, silobolsas, alambrados e infraestructura rural. También incrementan el riesgo de accidentes por la presencia de animales sobre rutas y caminos. Estos ejemplares pueden cruzarse con cerdos domésticos, dando origen a los "chanchos malos", de comportamiento más agresivo.
Las pérdidas económicas ocasionadas por los jabalíes y sus cruzas alcanzan entre 1.400 y 1.600 millones de dólares anuales en Argentina. Estos montos consideran daños sobre la producción agrícola, ganadera, infraestructura y ecosistemas. La caza solo logra mover a los animales de lugar, sin resolver el problema de poblaciones de cientos de ejemplares. Los jabalíes comen maíz, trigo y soja, y rompen los silobolsas a unos 30 centímetros de altura, vaciando el cereal.
¿Qué riesgos sanitarios implica el consumo de carne de jabalí?
El consumo de carne de jabalí sin controles oficiales implica un riesgo sanitario. Únicamente la carne procesada en frigoríficos habilitados ofrece garantías sanitarias. Los jabalíes pueden transmitir enfermedades como triquinosis y tuberculosis, entre muchas otras, al no tener ningún tipo de control sanitario.
Es fundamental conocer el origen de los productos elaborados con carne de jabalí y asegurar que se realizó el control de triquinosis. La faena sin control sanitario aumenta la posibilidad de contagio. Un brote importante de triquinosis en Mayor Buratovich, partido de Villarino, se vinculó presuntamente al consumo de embutidos elaborados con carne de jabalí. Este brote afectó a más de 30 personas.
Medidas provinciales para contener el avance
En mayo, el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires autorizó la caza de control del cerdo silvestre. Esta medida se aplica en determinadas áreas destinadas a la conservación del venado de las pampas. El objetivo es disminuir el impacto sobre la fauna nativa y la producción agropecuaria.
La medida contempla acciones de control sostenidas y fija requisitos sanitarios para el eventual aprovechamiento de los ejemplares capturados. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la caza por sí sola no resolverá el problema. Es indispensable una estrategia coordinada entre organismos públicos, productores, entidades rurales y especialistas, ya que el avance del jabalí no reconoce límites administrativos.
Diario de Rivera













