La gestión del intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, enfrenta múltiples cuestionamientos por el manejo de las cuentas públicas, deudas con proveedores y conflictos con trabajadores municipales. Estas críticas se extienden más allá del ámbito local, repercutiendo en la Sexta Sección Electoral.
Rechazo de Rendiciones de Cuentas y Déficit Financiero
El Concejo Deliberante rechazó las rendiciones de cuentas correspondientes a 2025 de la Administración Central, el Centro Municipal de Salud y Claromecó Servicios Turísticos. Este revés se suma a las denuncias sobre el estado de las finanzas municipales. Se registró un déficit superior a los $3.600 millones y una deuda flotante que ascendió de $1.700 millones a $5.200 millones. Estos números generan interrogantes sobre la capacidad del municipio para afrontar sus compromisos.
La discusión actual no se limita al volumen de las deudas, sino que abarca también la forma en que se ejecutaron y rindieron los recursos públicos. Se ha señalado el contraste entre las obligaciones pendientes y los recursos destinados a pauta publicitaria.
Deudas con Proveedores y Cuestionamientos por servicios
Las demoras en los pagos afectan la relación con los proveedores de Tres Arroyos, quienes mantienen reclamos por las obligaciones pendientes del municipio. Esta situación impacta el funcionamiento cotidiano de la gestión local.
Además, se llevaron al Concejo Deliberante cuestionamientos por la liquidación del servicio de agua. Se denunciaron irregularidades y gastos que pusieron en discusión la transparencia de las cuentas y el funcionamiento del servicio.
Reclamos de Trabajadores Municipales
Los trabajadores municipales también expresaron sus demandas. El 5 de octubre, el Sindicato de Trabajadores Municipales reclamó la entrega de ropa, calzado y elementos de seguridad, insumos básicos para el desempeño de sus tareas.
Existen otras demandas laborales presentadas ante el Ministerio de Trabajo, vinculadas a las condiciones de trabajo. La acumulación de estos conflictos proviene de distintos sectores: la oposición política, los proveedores y los empleados municipales. Todos los reclamos convergen en la administración de los recursos municipales y la capacidad de la gestión para responder a sus obligaciones.
La evolución de las deudas y la respuesta de la administración serán determinantes para el futuro de la gestión local en Tres Arroyos.
Letra P












