La fuerte sudestada que afectó este lunes 21 de septiembre a distintas localidades de la costa bonaerense volvió a poner en discusión las consecuencias del avance del mar sobre las playas y la infraestructura turística de la región.
El concejal de Monte Hermoso Brian Ollearo compartió en sus historias de redes sociales imágenes de lo ocurrido en Claromecó, Sauce Grande, Monte Hermoso y Pehuen Co, donde el temporal provocó daños en distintos sectores costeros.
El episodio recupera una problemática que Ollearo había abordado el pasado 12 de julio durante su participación en La Última Cena, el programa de Radio del Volga.
«Esto está ocurriendo en el frente de la provincia de Buenos Aires cada vez con mayor intensidad y cada vez con mayor frecuencia. Es decir que las marejadas o las sudestadas, las marcas de agua del mar, se dan cada vez más arriba», señaló en aquella oportunidad.
La erosión de las playas y el desarrollo urbano
Durante la entrevista, Ollearo describió las consecuencias de un temporal anterior en Sauce Grande, donde el avance del agua había provocado una importante pérdida de arena y modificado la geografía de la playa.
«Incluso en Sauce Grande se generaron paredones de tres metros, acantilados de tres metros, porque el agua partió los médanos», explicó.
El concejal también cuestionó el crecimiento inmobiliario sobre sectores ambientalmente sensibles y planteó la necesidad de revisar las características de las construcciones costeras, especialmente los paradores y otras instalaciones turísticas.
«Si nosotros, con el desarrollo urbano ilimitado, anárquico, atentamos contra ese entorno natural, en definitiva lo que estamos haciendo es atentar contra nuestro principal atractivo turístico y contra nuestra economía», sostuvo.
Frente a la reiteración de estos fenómenos, Ollearo consideró necesario avanzar en una planificación que contemple las características naturales de cada localidad y permita reducir los daños sobre la infraestructura costera.
«Estamos teniendo alarmas bastante seguido y tenemos la oportunidad, me parece, y debemos darnos esa oportunidad de replantearnos qué tipo de ciudades queremos, qué tipo de desarrollo queremos», concluyó.













