El 22 de julio de 1763 es considerado una fecha central para la historia de los alemanes del Volga, ya que ese día la emperatriz Catalina II de Rusia promulgó un manifiesto destinado a convocar inmigrantes europeos para colonizar tierras ubicadas en la zona baja del río Volga. “El 22 de julio se considera el día que comienza verdaderamente a gestarse lo que en el futuro sería la inmigración de los que se llamarían los alemanes del Volga”, explicó Julio César Melchior.
La convocatoria estuvo dirigida principalmente a europeos y, en particular, a personas de ascendencia alemana, aunque en ese momento Alemania todavía no existía como Estado unificado y el territorio formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico. Melchior señaló que Catalina II tenía origen alemán y que el manifiesto ofrecía tierras consideradas vírgenes para quienes decidieran trasladarse a Rusia. “La primera aldea se funda el 29 de junio de 1764”, recordó el historiador.
El traslado implicó un recorrido de aproximadamente 3500 kilómetros y duró un año. Durante los primeros diez años, unas 30.000 personas emprendieron el viaje, pero solamente 23.000 llegaron a destino. “De los 30.000 solamente llegaron a ese lugar 23.000; 7.000 quedaron en el camino”, precisó Melchior. Los primeros colonos debieron atravesar distintas estaciones y pasar el primer invierno en condiciones extremas, construyendo refugios excavados en la tierra y cubiertos con ramas y elementos de las carretas.
Con el paso del tiempo, las comunidades lograron transformar la región en una importante zona productora de trigo. Sin embargo, aproximadamente un siglo después, el zar Alejandro II decidió poner fin a los privilegios que habían permitido conservar características propias, entre ellas el idioma, las tradiciones, las costumbres y la exención del servicio militar. “Eran valores mucho más importantes que lo económico: el idioma, sus tradiciones, sus costumbres, su forma de vida y su forma de pensar”, sostuvo el historiador.
La obligación de incorporarse al ejército ruso, sumada a los cambios culturales y religiosos, impulsó nuevas migraciones. “Los que partían tenían plena conciencia de que jamás se iban a volver a sus familiares”, describió Melchior al referirse a quienes abandonaron Europa y luego Rusia. Los viajes hacia América podían durar un mes en barcos precarios y muchos inmigrantes debían trasladarse en condiciones difíciles debido a la falta de recursos.
En Argentina, la primera colonia de alemanes del Volga fue Colonia Hinojo, fundada el 5 de enero de 1878 y considerada la colonia madre de esta comunidad en el país. Posteriormente, en 1887, se produjo la fundación de las colonias de Coronel Suárez. “El 22 de julio engloba a todos los alemanes del Volga, tanto los de Rusia, los que actualmente viven en Alemania y todos los que emigraron a distintas partes del mundo”, explicó.
Melchior también se refirió a la recuperación de la identidad cultural en las últimas décadas. En Pueblo Santa María, señaló, todavía es posible escuchar el dialecto alemán del Volga en la vida cotidiana. “Hemos recuperado nuestra identidad y dejado de sentir vergüenza de nuestra identidad”, afirmó. También mencionó el trabajo de instituciones, escritores y particulares para recuperar, revalorizar y difundir la historia y la cultura de la comunidad.
La entrevista fue realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, que se emite por Radio del Volga, en la 99.5. Durante la charla, Melchior explicó que el interés por esta historia excede actualmente a los descendientes de alemanes del Volga y alcanza a investigadores y estudiantes universitarios que realizan tesis sobre sus tradiciones, gastronomía, música y vida cotidiana.
En ese contexto, también se refirió a la apertura de las colonias y a la llegada de visitantes que buscan conocer los lugares de origen de sus antepasados. “Antes se caracterizaban por estar muy cerrados; hoy se caracterizan justamente por lo opuesto: por esa apertura, por esa generosidad y por estar al servicio del visitante”, señaló.
Melchior recordó además que durante la semana se desarrollan actividades vinculadas con la cultura alemana del Volga, entre ellas la Volga Woche en Pueblo Santa María, con propuestas destinadas a recuperar tradiciones y costumbres. “Estamos preparando un montón de cosas para que ustedes las vean, las disfruten y celebren con nosotros”, expresó.












