Mariela Garrido Mardones, responsable del merendero El Ángel de la Bicicleta de Santa Trinidad, fue entrevistada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, de Radio del Volga, en la 99.5, luego de la jornada solidaria realizada el domingo en el anfiteatro de la localidad. Durante la charla, contó cómo se desarrolló la actividad, el trabajo previo para reunir juguetes y las colaboraciones que permitieron llevar adelante la propuesta.
“Superó nuestras expectativas”, resumió Garrido Mardones al referirse a la jornada. La principal preocupación durante los días previos había sido reunir suficientes juguetes para todos los chicos que asistieran. Finalmente, las donaciones permitieron cubrir la totalidad de la demanda. “Ningún nene se fue sin nada”, señaló la responsable del espacio.
La actividad había sido preparada a partir de campañas de recolección de juguetes nuevos y usados en buen estado. A los aportes de particulares se sumaron colaboraciones de comercios, instituciones y organizaciones. Por ejemplo, la iniciativa contó con la participación de empleados de la empresa Agro De Souza, que reunieron donaciones para la jornada destinada a las familias de la localidad.
La jornada incluyó distintas propuestas destinadas a los chicos y sus familias. Participaron las academias Bailamos y Step Dance, estudiantes de un curso de promotora sociocomunitaria y estudiantes de nivel inicial, que organizaron juegos y una kermés. También hubo dos inflables y distintas actividades recreativas. “Era el día de ellos, ellos lo tenían que pasar lindo”, explicó.
La propuesta había sido pensada inicialmente para unas 100 personas, pero terminó recibiendo a muchas más familias. Allí también se trabajó sobre el bullying y los deseos de construir espacios de convivencia sin violencia.
El evento requirió además una importante colaboración logística. La organización necesitaba trasladar juguetes y otros elementos hasta el anfiteatro y un vecino puso su camioneta a disposición. “Lo que se necesita son muchas manos para atender a todas las familias”, explicó Garrido Mardones, quien también agradeció la colaboración de Víctor Calvo y de otras vecinas.
La jornada tuvo además un espacio destinado a compartir alimentos. Se entregaron bandejas de torta para que las familias pudieran llevarlas a sus casas y compartirlas. Para Garrido Mardones, la propuesta debía incluir también a los adultos que acompañaban a los chicos: “La idea es que no solamente los chicos la pasen bien”.
El trabajo del espacio cuenta desde este año con una nueva herramienta institucional. En marzo o abril, El Ángel de la Bicicleta pasó a funcionar con el respaldo de la asociación civil Las Hormiguitas de Pocho. Según explicó Garrido Mardones, esto permite gestionar colaboraciones ante empresas e instituciones con un marco legal.
La organización también mantiene como criterio no publicar fotografías de los chicos que concurren al merendero. En sus redes sociales se muestran los alimentos, insumos y elementos recibidos, pero se preserva la identidad de los menores.
Con la jornada ya terminada, el trabajo continuará durante los próximos meses. La responsable del merendero explicó que las necesidades de las familias siguen presentes y que la ayuda no siempre pasa por una donación económica. “A veces no se necesita algo económico, sino una palabra de aliento”, señaló.
Además, el grupo se encuentra realizando una capacitación vinculada al trabajo sociocomunitario, con la intención de ampliar durante el próximo año las tareas de acompañamiento a personas y familias que atraviesan distintas situaciones.













