Delincuentes aprovechan vulnerabilidades digitales para utilizar cuentas de terceros, logrando que personas inocentes sean investigadas por fraude. Esta maniobra, la estafa triangular, creció en Argentina y motivó una alerta del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Cómo funciona la estafa triangular
El esquema de la estafa triangular involucra tres etapas. Primero, un delincuente roba dinero a una víctima mediante engaño o phishing. Luego, transfiere esos fondos a la cuenta de una segunda persona, quien los recibe sin esperarlos. Finalmente, el estafador contacta a esta segunda víctima, pidiendo la devolución a un CBU controlado por él para lavar el dinero. La urgencia es clave en el fraude, con mensajes por WhatsApp, mail o SMS que simulan un error administrativo.
Aunque se actúe de buena fe, el paso de fondos ilícitos por una cuenta bancaria queda registrado. Transferir ese dinero al CBU indicado por los delincuentes puede implicar al titular en una causa judicial por lavado de activos. La Unidad de Información Financiera (UIF) monitorea movimientos sospechosos, como transferencias considerables que entran y salen rápidamente, disparando alertas.
Cómo protegerse
Para protegerse de la estafa triangular, el Ministerio de Seguridad bonaerense recomienda seguir estos pasos:
- No devolver el dinero por cuenta propia ni transferirlo al CBU indicado por el supuesto remitente.
- Contactar al banco para solicitar la reversión oficial de la operación.
- Notificar a las fuerzas de seguridad para asentar el intento de estafa.
En caso de haber transferido el dinero, se aconseja realizar la denuncia para demostrar la condición de víctima de engaño. Esta modalidad de fraude evolucionó en el contexto del uso masivo de transferencias inmediatas y billeteras virtuales. Los delincuentes no solo buscan robar claves, sino que integran a terceros en un circuito de lavado sin su conocimiento, exponiéndolos legalmente.
IproUP













