El Gobierno argentino impulsa un nuevo anteproyecto de ley para derogar la Ley 25.542 de Protección a la Actividad Librera. Paralelamente, en Uruguay se debate la implementación de una ley de precio único para libros, en un contexto reciente de cierre de una librería en ese país.
La Ley del Libro en Argentina y su historia
La Ley 25.542, conocida como Ley de Protección a la Actividad Librera, se creó en noviembre de 2001 y fue promulgada en enero de 2002. Su objetivo fue proteger la actividad librera ante la aparición de grandes superficies comerciales que ofrecían bestsellers con importantes descuentos, especialmente durante la crisis económica. Esta normativa establece que los editores o importadores fijan el valor de los libros, y los puntos de venta deben respetar esa cifra.
Nuevos Intentos de Desregulación
Desde la asunción de Javier Milei en 2023, el precio único de venta del libro fue objeto de revisión. En los primeros días de su mandato, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de Ley Ómnibus que incluía la derogación de la Ley 25.542. Tras negociaciones, esa propuesta no prosperó.
Recientemente, el Poder Ejecutivo envió al Senado un nuevo anteproyecto de ley de desregulación que apunta nuevamente contra la Ley 25.542. También busca suprimir artículos de la Ley 25.446, de Fomento del Libro y la Lectura, que resaltan el papel del Estado en la promoción de la lectura.
La Posición de la Cadena del Libro
Diversas entidades relacionadas con el ecosistema del libro, incluyendo autores, editores, distribuidores y libreros, manifestaron que ninguno de los actores de la cadena solicitó la derogación de la ley. Afirman que el Estado no fija el precio de los libros; son los editores o importadores quienes lo hacen. La ley solo garantiza que ese precio se respete de manera uniforme en la cadena minorista, impidiendo que el libro se use como "producto gancho".
Se aportaron datos de Suiza, donde no hubo cambios significativos de precios tras la derogación de normativas similares, y del Reino Unido, donde el fin del Net Book Agreement en 1995 resultó en un aumento de precios por encima de la inflación general. La experiencia internacional sugiere un retroceso de la librería independiente y un desplazamiento de las ventas hacia cadenas y canales no especializados.

Según la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines, la ley no representa un beneficio económico directo para el sector, ya que tiene costo fiscal cero y las librerías subsisten por el esfuerzo propio. La Cámara Argentina del Libro expresó su preocupación, indicando que el precio único fomenta la competencia basada en la calidad del servicio, el asesoramiento y la diversidad del catálogo, protegiendo a las editoriales y los empleos en la cadena del libro.
¿Qué Pasa en Uruguay con la Ley de Precio Único?
En Uruguay, el proyecto para una ley de precio único continúa su trámite, aunque existe preocupación por los plazos. Martín Seoane, de la librería Amazonia, impulsa la reglamentación y mantuvo reuniones con la Comisión de Cultura del Senado.
Los involucrados temen que la lentitud en el proceso pueda ser contraproducente, ya que recientemente cerró la Librería Arkham, ubicada en Rivera y Brito del Pino. Seoane destacó la importancia de que se comprenda que esta iniciativa no es un capricho del sector, sino un problema que afecta a la cultura del país. El debate en Argentina podría impulsar la discusión sobre el tema en Uruguay.












