Julieta Venegas lanzó su primer libro, Norteña. Memorias del comienzo, presentado en la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP en Chile y en varios países del continente. La obra explora su trayectoria personal y artística, desde sus inicios familiares hasta su consolidación en la música.
¿Qué temas aborda "Norteña. Memorias del comienzo"?
El libro de Julieta Venegas profundiza en aspectos centrales de su vida, como su entorno familiar, la profesora que le enseñó a tocar piano y las bandas en las que participó. También relata su cambiante vínculo con la soledad, sus incursiones en el teatro y la llegada del acordeón, instrumento que la impulsó a recuperar y crear nuevas canciones. Venegas ha señalado que se convirtió en compositora al iniciar su camino como lectora.
El origen del libro y su conexión musical
La génesis de Norteña. Memorias del comienzo se vincula con un proyecto discográfico homónimo, inicialmente concebido como un homenaje a la música norteña de su natal Tijuana. Si bien las canciones del álbum reflejan esa sonoridad, el foco del libro se orientó hacia lo personal, convirtiéndose en un proyecto de memoria. Este relato autobiográfico, publicado por La Pollera en Chile y por otras cuatro editoriales independientes en Hispanoamérica, entrelaza su presente con un pasado no cronológico.
La pregunta central y el proceso creativo
Una pregunta fundamental que atraviesa el libro es "¿Por qué hago música? ¿Por qué no otra cosa?". Este interrogante conecta todos los aspectos de la obra con su dedicación plena a la música. Venegas también aborda su proceso creativo, las temáticas que prefiere explorar y otros aspectos ajenos a su carrera. Su objetivo es que los lectores comprendan cómo diversos procesos moldean la identidad individual.
El relato incluye fotografías, algunas realizadas por su padre y su hermana gemela. Se menciona a su madre, quien le confesó su deseo de haber sido cantante, y a su profesora de piano, a quien Venegas describe como su "lugar seguro" y "refugio".
Vínculo con Tijuana y la canción "Terca"

La ciudad fronteriza de Tijuana ocupa un lugar significativo en las memorias de Venegas. En sus escritos, describe a la ciudad como escenario de "caminatas eternas" y de frustración por sentirse "atrapada", pero también de "descubrimiento, deseo, búsqueda e intuición". Rememora visitas a librerías, primeros amores y conflictos familiares, expresando el anhelo de libertad. A pesar de haberse ido joven de la frontera, siente que la llevó consigo.
La canción "Terca", del disco Norteña, se entrelaza explícitamente con el libro. Esta pieza musical reúne dos momentos clave relatados en las memorias: conversaciones con su padre, quien cuestionó su decisión de irse de Tijuana, y con su madre, quien la apoyó para que no regresara.
Consejos para escritores y la escritura de canciones
Julieta Venegas compartió recomendaciones para quienes inician en la escritura. Destacó la importancia de la práctica diaria, dedicando al menos 15 o 20 minutos, incluso a un solo párrafo. Considera que la constancia ayuda a descubrir qué y cómo expresar las ideas. Ella enfatiza que el proceso creativo comienza con pequeñas acciones.
En el libro, Venegas también reflexiona sobre la escritura de canciones, comparándola con un tejido donde se unen letra y melodía. Describe este proceso como una "lana peluda que se va apretando", que "va tomando la forma para hacer algo pequeño que empezará a crecer lentamente". Resalta que es una labor "porosa pero firme", donde los versos y coros emergen, y con suerte, un puente, logrando finalizar una canción en pocas sesiones. Al llegar al centro de la composición, siente que algo resuena, mientras el relato toma forma en las palabras.












