El capitán de la selección argentina de vóley sentado, Benjamín Haffner, repasó los detalles de la medalla de bronce obtenida por el equipo en los Juegos Parasudamericanos disputados en Valle, Colombia, en diálogo con Claudio Quiñones para el programa "Pienso Positivo", que se emite en Radio del Volga, en la 99.5. La competencia se desarrolló entre el 5 y el 13, y reunió a las principales potencias sudamericanas de la disciplina. "Tuvimos la posibilidad de traer a la Argentina la medalla de bronce, que la verdad que para nosotros es uno de los logros más importantes del seleccionado", señaló Haffner.
En la fase de grupos, el equipo venció a Venezuela, Perú y Bolivia, resultado que le permitió asegurarse un lugar entre los cuatro mejores del certamen antes de los cruces decisivos. Con la clasificación a semifinales ya confirmada, el cuerpo técnico modificó la formación para los partidos ante Colombia y Brasil, con el objetivo de preservar a los jugadores frente a las altas temperaturas registradas en el estadio, que no contaba con aire acondicionado. "Hacían 38, 39, 40 grados para jugar y la verdad que era muy sofocante", describió el jugador.
Argentina cayó en la semifinal frente a Colombia y disputó el tercer puesto ante Venezuela, partido que ganó por 3 a 0. La preparación de ese encuentro incluyó entrenamientos por la mañana y análisis de video por la tarde, según relató el capitán. "Gracias a Dios salió tal cual lo había planificado el cuerpo técnico", remarcó Haffner sobre la definición por el bronce.
La delegación argentina de vóley sentado masculino estuvo integrada por 16 personas: 12 jugadores —10 titulares y dos líberos— y cuatro miembros del cuerpo técnico, compuesto por entrenador, asistente técnico, kinesiólogo y preparador físico. La rama femenina viajó con 10 jugadoras y dos integrantes de cuerpo técnico, y también obtuvo la medalla de bronce en su categoría. "Es un logro histórico, porque también el femenino logró esa medalla de bronce", afirmó Haffner.
El jugador destacó además el esfuerzo previo al viaje, vinculado a la gestión de pasajes y al acompañamiento económico recibido para poder completar la delegación femenina. "El mérito fue doble", sostuvo, en referencia a las dificultades logísticas que debieron resolverse antes de la competencia.
Haffner también se refirió a la organización del certamen en Colombia, donde la delegación argentina compartió alojamiento con otras disciplinas paralímpicas que compitieron en las mismas fechas, entre ellas básquet en silla de ruedas, tenis de mesa adaptado y golbol. La atención recibida por parte del Comité Paralímpico Argentino, según el capitán, facilitó la adaptación del plantel a las condiciones de calor y humedad de la ciudad colombiana. "La verdad que desde la logística de la llegada al aeropuerto, de cómo nos recibieron en el hotel, fue muy buena atención", señaló.
Con la medalla ya obtenida, Haffner adelantó los próximos compromisos de la selección. El resultado en Colombia aseguró la clasificación de Argentina a los Juegos Parapanamericanos de Lima, que se disputarán en agosto del año próximo. En marzo, el plantel viajará nuevamente a Brasil para entrenar de cara a esa cita. "Esta plaza ya la tenemos muy bien", explicó el capitán.
En el plano de clubes, Haffner continuará su carrera en Brasil, donde fue confirmado por tercer año consecutivo en el plantel de Maringá para disputar la Superliga de la categoría, torneo que se jugará a fines de noviembre en San Pablo. El equipo brasileño terminó cuarto en el Mundial de la disciplina disputado en China. "Estoy más que agradecido a Maringá por tenerme en cuenta otra vez", indicó.
De cara a lo que resta del año, el capitán señaló que el objetivo es sostener el nivel alcanzado en Colombia y llegar en las mejores condiciones a los próximos compromisos internacionales. "Hay que seguir entrenando, seguir preparando para lo que se viene, porque la agenda también es brava", cerró Haffner, quien agradeció el acompañamiento recibido para afrontar la gira.













