El 16 de julio de 2011, la Selección Argentina de fútbol, con Lionel Messi a la cabeza, sufrió una dura eliminación de la Copa América en los cuartos de final, al perder por penales ante Uruguay en el estadio Brigadier Estanislao López de Santa Fe. Este evento marcó un período de intensas críticas para el capitán argentino.
La Copa América 2011 y el inicio de las críticas
La Copa América 2011 se disputó en Argentina y la selección, dirigida por Sergio Batista, era considerada candidata al título. Lionel Messi llegaba al torneo en un gran momento, destacándose en el Barcelona. Sin embargo, el debut no fue el esperado, con un empate 1-1 ante Bolivia en La Plata.
El segundo partido del grupo, disputado en Santa Fe contra Colombia, acentuó el descontento de parte de la afición. Durante este encuentro, Messi ejecutó un tiro libre crucial que se desvió significativamente del arco. En las tribunas se registraron silbidos y cánticos coreando el nombre de Diego Maradona, dirigidos hacia el entonces capitán. Incluso, hubo un altercado en el vestuario entre Messi y Nicolás Burdisso en esa jornada.
¿Cómo fue la eliminación de Argentina en 2011?
La situación se profundizó tras la eliminación frente a Uruguay en cuartos de final. A pesar de que Messi fue uno de los jugadores más destacados del encuentro, su actuación no alcanzó para evitar las críticas y los silbidos del público. El propio futbolista expresó que "en Santa Fe me dijeron de todo", describiendo la experiencia como "bastante dura".
Un dato relevante es que la Selección Argentina y Lionel Messi no volvieron a disputar un partido en el estadio Brigadier Estanislao López de Colón después de aquel torneo.
El impacto posterior en la Selección Argentina
Meses después, el descontento del público argentino con el equipo y con Messi se reflejó en la baja asistencia a los partidos por Eliminatorias. Con Alejandro Sabella como nuevo entrenador, la Argentina jugó ante Chile el 7 de octubre de 2011 (victoria 4-1) y frente a Bolivia el 11 de noviembre (empate 1-1) en el estadio Monumental. En ambos encuentros, cerca del 70 por ciento de las butacas permanecieron vacías.
En aquel momento, Messi comentó que al equipo le gustaría jugar con la cancha llena, pero que no lograban generar entusiasmo en el público desde los resultados ni desde el juego. También reveló que su hijo, quien ya comprendía la situación, le preguntaba por qué lo criticaban tanto en Argentina y por qué no lo querían en la Selección.
Aquel Lionel Messi de 2011, que se fue de Santa Fe entre silbidos e insultos, se encontraba lejos de la figura que representa hoy para la mayoría de los argentinos. Este cambio se consolidaría años más tarde, con la obtención de títulos y momentos memorables con la camiseta albiceleste.
Clarín













