Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, rompieron su vínculo profesional después de 15 años de representación. Una auditoría posterior reveló que la artista no posee participación accionaria ni control sobre las sociedades que gestionan su carrera e imagen, ni acceso a sus cuentas.
¿Qué detectó la auditoría sobre la carrera de Tini?
Alejandro Stoessel dejó de ser su representante hace tres meses. Tras este cambio, Tini impulsó una auditoría sobre la estructura societaria y económica vinculada con su actividad. Los resultados indican que los derechos económicos de su carrera e imagen se canalizan a través de sociedades donde ella no tiene participación.
La auditoría concluyó que Tini no participa en las utilidades de esas compañías ni cuenta con contratos que le aseguren ganancias futuras. La información auditada también señala que la artista facturó ocasionalmente por servicios artísticos, en algunos casos a pedido de su padre. Los números correspondientes a 2025 presentarían una diferencia significativa respecto de los ingresos registrados por las compañías que canalizaron esos acuerdos.
Además, el contrato discográfico muestra que los ingresos pasados y futuros son cobrados por una sociedad sobre la que Tini no tendría control. La auditoría también señaló que la cantante carece de acceso a las cuentas de estas sociedades y no figura como autorizada para movimientos bancarios. En contraste, Alejandro Stoessel sí posee esa facultad.
El rol de Alejandro Stoessel en la gestión
Durante los años de representación, Alejandro Stoessel estuvo a cargo de la organización contable, jurídica y societaria de la carrera de Tini. Él negoció y firmó compromisos vinculados con la artista o con empresas argentinas y extranjeras de las que es socio único o principal.
En determinadas operaciones, Tini firmó documentos aceptando la intervención de ciertas empresas, a veces a pedido de las compañías contratantes. Lo hizo sin conocer en detalle el alcance de esas estructuras y basándose en la confianza. La auditoría sostiene que Tini nunca cedió sus derechos de imagen ni los derechos comerciales vinculados con su trabajo, pese a que distintas sociedades administraron los ingresos generados por su actividad. Esas compañías no habrían participado en la creación de sus proyectos artísticos.
Negociación actual y acceso a recursos
Actualmente, existe una negociación entre Tini y Alejandro Stoessel para resolver el cierre definitivo de la representación profesional. El entorno de la artista también expresa preocupación por la posibilidad de detectar eventuales irregularidades en el manejo de años anteriores, aunque esto no es una conclusión judicial sobre delitos.
La situación llevó a Tini a avanzar con sus abogados para obtener acceso y control directo de los recursos vinculados con su actividad. Recién en junio de 2026 logró acceder por sí misma a una cuenta de su exclusiva titularidad, luego de la intervención de sus representantes legales.













