China profundiza su estrategia de cooperación económica y tecnológica con América Latina, en un escenario de crecimiento sostenido del comercio bilateral y la inversión. El gigante asiático se consolida como socio comercial clave de la región, fortaleciendo lazos mediante acuerdos de libre comercio, proyectos de infraestructura y transferencia de conocimiento.
Impulso de la Iniciativa de la Franja y la Ruta
Este avance se enmarca en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que promueve mejoras en infraestructura portuaria, redes logísticas y corredores comerciales digitales. El objetivo es reducir costos de transporte y ampliar el acceso a mercados globales. Analistas y exportadores, citados por China Daily, anticipan un nuevo potencial para el comercio y la inversión entre China y la región en los próximos años.
Acuerdos de Libre Comercio Estratégicos
Los tratados de libre comercio (TLC) de alto nivel con países como Chile, Ecuador y Costa Rica funcionan como modelos para futuras alianzas económicas. Estos acuerdos fomentan el comercio basado en normas claras, la protección de la propiedad intelectual y prácticas de desarrollo sostenible. China avanza en la actualización de su TLC con Perú y mantiene conversaciones para nuevos acuerdos con Panamá y Honduras. Además, se realiza un estudio de viabilidad para un posible TLC entre China y Colombia.
Complementariedad Económica y Presencia Empresarial
La relación bilateral se sustenta en la complementariedad económica: América Latina aporta recursos naturales y producción agrícola, mientras que China ofrece capacidad manufacturera, tecnología y un vasto mercado de consumo. En el ámbito empresarial, compañías chinas como BYD, China General Nuclear Power Corp. y China COSCO Shipping Corp. incrementaron su presencia en sectores estratégicos latinoamericanos. Estos incluyen energías renovables, manufactura, transporte, minería y agroindustria, aportando capital y conocimientos técnicos a las economías locales. Fabricantes chinos de electrodomésticos, productos industriales y minerales registraron aumentos en sus exportaciones hacia países como Brasil, Perú y Chile, impulsados por la urbanización e industrialización regional.
Sol Luján Gatopoulos / El Cronista












