Argentina y el Reino Unido mantienen canales diplomáticos y económicos separados de la rivalidad futbolística, con el presidente Javier Milei planeando un viaje a Londres a fines de octubre para impulsar inversiones, mientras la disputa por las Islas Malvinas persiste en foros internacionales. La relación bilateral actual se enfoca en el respeto mutuo y los negocios comerciales.
Este miércoles a las 16:00, la selección argentina de fútbol enfrentará a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, un evento con gran carga emocional para ambos países. Sin embargo, el director técnico Lionel Scaloni había señalado previamente que el encuentro es solo un partido de fútbol, buscando disminuir la tensión.
¿Cuándo y para qué viaja Milei a Londres?
El Gobierno nacional busca reencauzar los lazos con el Reino Unido con una agenda estrictamente económica y de promoción de inversiones. El viaje de Javier Milei está previsto para fines de octubre con el objetivo de profundizar los acuerdos económicos. La Casa Rosada busca reactivar una gira que se había postergado durante el primer semestre de 2026.
La diplomacia argentina trabaja en la organización de una "Argentina Week" en Londres, un esquema de promoción financiera similar a los realizados en Nueva York y el que se prevé replicar en París entre fines de septiembre y principios de octubre. El presidente Milei también asistirá a diversas cumbres empresarias, buscando atraer capitales británicos en áreas clave como energía y minería.
Este acercamiento comercial tiene sus cimientos en el inicio de la gestión de La Libertad Avanza, cuando la entonces canciller Diana Mondino se reunió con el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores británico, David Cameron, en Río de Janeiro, siguiendo la charla que el propio Milei había tenido con Cameron en el Foro de Davos. Ambos países coincidieron en la importancia de profundizar la cooperación en vínculos económicos, comerciales y de movilidad juvenil.
El reclamo irrenunciable por las Islas Malvinas
Pese al buen clima de negocios, el conflicto histórico por la soberanía de las Islas Malvinas sigue siendo el límite infranqueable de la diplomacia argentina. Semanas atrás, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) renovó su llamado histórico para que ambas naciones reanuden, a la mayor brevedad posible, las negociaciones bilaterales destinadas a encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
Durante su intervención en el organismo internacional, el actual ministro de Relaciones Exteriores y Canciller de la Nación, Pablo Quirno, ratificó el compromiso irrenunciable del país con la recuperación del ejercicio pleno de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El canciller Quirno destacó el llamado constante de la comunidad internacional al diálogo, la negociación y la búsqueda de una solución pacífica y definitiva. Previamente, la diplomacia argentina había manifestado formalmente al Reino Unido el persistente malestar por las visitas de funcionarios británicos a las islas.
De este modo, y en vísperas del partido que paralizará a ambos países, la gestión de Milei ratifica su estrategia de "dos vías": firmeza absoluta en el reclamo territorial ante los organismos internacionales, y apertura comercial y pragmatismo financiero en las relaciones bilaterales.












