Un brusco descenso de temperaturas afectó a Argentina el 28 de abril, generando interrogantes sobre un invierno inusualmente crudo. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) desmintió esta percepción, calificándolo como un evento puntual de aire polar.
La irrupción de aire frío de origen polar es un fenómeno esperado para la época, no una señal de un invierno anticipado. El SMN distingue entre el tiempo (condición actual) y el clima (tendencia estacional).
Según el último Pronóstico Climático Trimestral del organismo, el mapa de Argentina no muestra indicios de un invierno severo. Al contrario, la tendencia general es de calentamiento regional persistente:
- Temperaturas superiores a lo normal en el norte argentino.
- Temperaturas normales o superiores a lo normal en el centro y este del país, incluyendo el Litoral, Cuyo y Buenos Aires.
- Temperaturas normales o inferiores a lo normal en el oeste de Patagonia.
Aunque puedan ocurrir heladas aisladas, la sumatoria total de días fríos será menor a la de décadas anteriores, basándose en modelos globales. El reporte del SMN anticipa una suba del termómetro hacia el fin de semana largo del 1 de mayo, con máximas que podrían superar los 20°C. Esto confirma que el invierno aún está lejos de instalarse definitivamente.













