La decimocuarta edición de la Tucker Fest se realizará este domingo en el club Estudiantes Ferroviario Mitre de Coronel Suárez, con diez bandas en escena. "Esta sería la decimocuarta", precisó el organizador Raúl Tucker en diálogo con Claudio Quiñones, en el programa "Pienso Positivo", que se emite por Radio del Volga, en la 99.5. El músico contó que los preparativos están en su etapa final y que la organización involucra a todo su grupo familiar, con su esposa a cargo de buena parte de los detalles.
El origen del encuentro se remonta a 2022 y tuvo un motivo doméstico. "Nuestro hijo menor tenía que festejar el cumple y no se daba la posibilidad", relató Tucker, que explicó que reunir a todos los amigos en una comida resultaba inviable por el costo. A partir de ese límite económico apareció la alternativa de conseguir un espacio físico y repartir los gastos entre los asistentes, un esquema que se mantuvo en las ediciones posteriores.
Las primeras diez ediciones se hicieron en la confitería del club El Progreso, en Santa María. "Se iba llenando cada vez más, hemos metido más de 200 personas", señaló el organizador sobre el crecimiento de la convocatoria en ese salón. El aumento de público terminó por generar un problema de capacidad que se sumó a otras dificultades vinculadas con la distancia entre la colonia y el centro de la ciudad.
El traslado fue el factor que impulsó la primera mudanza. "Muchos amigos no podían ir y, si podían ir, no podían volver a cierta hora", explicó Tucker. Según describió, en las noches de invierno había asistentes que quedaban a la espera de que alguien pudiera acercarlos, porque no siempre había taxis disponibles. Ese cuadro derivó en la decisión de trasladar la fiesta a distintos puntos de Coronel Suárez.
Las cuatro ediciones siguientes se realizaron en otro salón de la ciudad, que también quedó chico. "El espacio se estaba complicando", indicó el entrevistado. La necesidad de ubicar a más público y de acomodar el equipamiento de las bandas motivó el cambio de sede al Ferroviario Mitre, un predio con mayor capacidad, elegido para la edición de este año tras una reunión con integrantes de la comisión del club.
La grilla de este domingo está prevista con un inicio cercano a la medianoche. "Tenemos una idea de arrancar tipo 22 horas", adelantó Tucker, aunque aclaró que la duración dependerá de la cantidad de artistas. Con diez bandas en cartel y "cuatro o cinco temitas cada uno", según sus cálculos, el cierre se estima entre las 4.30 y las 5 de la madrugada. Los horarios definitivos se difundirán en los próximos días.
El esquema económico también fue detallado durante la entrevista. "Vamos a cobrar una suma módica de 5.000 pesos como para salvar los gastos de sonido", explicó el organizador. La cantina y el servicio de comida quedarán a cargo del club que cede las instalaciones, como forma de retribuir el espacio. El valor de la entrada fue fijado con el criterio de que las familias de los músicos también puedan asistir.
Buena parte de los participantes proviene de la Escuela Municipal de Música. "Va a haber dos ensambles juveniles de rock pertenecientes a la escuela", detalló Tucker, que además mencionó la presencia de una guitarrista de 14 años y de varias chicas que subirán a cantar. "Tratamos de darle auge a la música en la juventud para que se fogueen", sostuvo, y agregó que el objetivo es que los estudiantes pierdan el miedo a tocar fuera del ámbito escolar.
La trayectoria del organizador comenzó en la juventud. "Cantaba en una banda que se llamaba Orion, a nivel local", recordó sobre sus años de actividad entre los 19 y los 23. En esa etapa llegó a vivir de la música, actividad que interrumpió tras casarse. El regreso se produjo en 2016, cuando fue convocado para estudiar batería en la Escuela de Música, donde permaneció un año antes de sumarse a distintas formaciones.
Desde entonces integró varios proyectos locales. "Es un popurrí de rock nacional", definió sobre el repertorio de Bellota Rock, su banda actual, que incluye temas de Fito Páez, Spinetta, Charly García y Maná. Antes había participado en Fondo Blanco, Espectro y Tarco Rock, y en una formación dedicada al repertorio internacional, en la que cantaba en inglés por su condición de docente de ese idioma. En varias de esas bandas compartió escenario con su hijo del medio, que toca el bajo. Los ex integrantes de Tarco Rock, en tanto, continúan hoy con otro proyecto.
En la actualidad también integra el ensamble de jazz. "No sé leer música, o sea que lo hago todo de oreja", admitió Tucker sobre ese desafío, y describió su método: repasar los temas en su casa y sostener la práctica. "La idea de no poner el palo en la rueda es sumar y aprender", resumió. Sobre el clima de la Tuckerfest, definió el encuentro como una reunión familiar en la que conviven músicos de distintas generaciones.














