El monumento dedicado a Ricardo Iorio que Rodolfo Roppo Marsch construye en la zona de Sierra de la Ventana avanza hacia su etapa final. La estructura superior fue instalada y ahora comienza una fase centrada en el recubrimiento y los detalles exteriores. En una entrevista realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo”, por Radio del Volga 99.5, el escultor explicó que los trabajos avanzaron pese a las dificultades generadas por el clima. “Hemos podido avanzar bastante bien”, señaló.
La instalación de la parte superior se concretó el lunes 5 de octubre, según relató Roppo Marsch, quien explicó que las condiciones meteorológicas obligaron a modificar el cronograma previsto. La lluvia anunciada para los días siguientes podía retrasar nuevamente las tareas, por lo que decidieron adelantar el montaje. “Ayer la instalamos la parte de arriba, que es un paso importantísimo”, explicó el escultor durante la entrevista.
La obra todavía requiere una cantidad importante de trabajos. La etapa que comienza ahora comprende principalmente el recubrimiento de la estructura y los aspectos estéticos del monumento. La construcción fue diseñada priorizando la resistencia frente a las condiciones de la zona, especialmente el viento. “Ahora es todo el recubrimiento, toda la parte estética de la obra”, detalló Roppo Marsch.
La estructura principal fue construida completamente en hierro y recibió refuerzos adicionales para soportar las fuerzas generadas por el viento. El monumento estará vinculado además con un mástil de 10 metros, cuya base tiene un caño de cinco pulgadas de diámetro. La presencia de una bandera en la parte superior incrementará la acción del viento sobre el conjunto. “La estructura está sobredimensionada en robustez”, explicó el escultor.
El recubrimiento también tendrá características específicas para aumentar la resistencia de la construcción. Roppo Marsch indicó que se utilizará un concreto especial con aditivos y fibra de vidrio, además de cemento y arena. El material funcionará como una especie de capa exterior sobre la estructura metálica. “Lo que viene ahora también es como un exoesqueleto”, describió.
La ejecución de los últimos trabajos también contó con la colaboración de distintas personas y empresas de la región. Para el montaje realizado el lunes, la organización debió resolver de manera rápida la disponibilidad de maquinaria y transporte debido al pronóstico de lluvia. Una grúa que inicialmente estaba prevista para otro momento debió ser reemplazada por una solución gestionada en el lugar.
El escultor también valoró la cantidad de personas que se fueron sumando al proyecto desde distintos lugares. Según relató, hubo colaboradores que ofrecieron maquinaria, transporte y trabajo sin cobrar por esas tareas. Entre ellos mencionó a Gustavo Ullman, Santi Blanco y otras personas que participaron de la logística. “La cantidad de gente que se ha sumado a esto me sorprendió muy gratamente”, sostuvo.
Roppo Marsch además recordó su vínculo personal con Iorio. Durante casi 15 años trabajó como chofer del músico y recorrió junto a él cientos de miles de kilómetros. Ese período también le permitió establecer relaciones con personas de distintos puntos del país que hoy siguen vinculadas al proyecto. “Las amistades, las relaciones de Ricardo son increíblemente extensas”, afirmó.
La fecha de finalización todavía no está confirmada. El propio Roppo Marsch explicó que había planteado una fecha estimativa, pero que prefiere no establecer un día definitivo mientras las condiciones climáticas puedan modificar el ritmo de trabajo. La preocupación también está vinculada con las personas que planean viajar desde distintos puntos del país para conocer la obra. “Hay muchísima gente, desde Jujuy a Tierra del Fuego, que quieren venir”, explicó.













