Las reservas internacionales del Banco Central registraron una caída de USD 2.167 millones durante septiembre de 2026, en un escenario en el que los ingresos generados por las exportaciones agropecuarias y energéticas conviven con fuertes demandas de divisas por compromisos financieros, turismo y compra de moneda extranjera.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre la base de datos del Banco Central, identificó los principales componentes de esta dinámica. Según el relevamiento, durante los primeros nueve meses del año la balanza comercial de bienes acumuló un superávit de USD 26.567 millones, mientras que el saldo positivo de la cuenta corriente cambiaria fue de USD 5.858 millones.
La diferencia se explica, en parte, por los egresos vinculados al pago de intereses de deuda, los gastos de argentinos en el exterior y las transferencias de utilidades y dividendos.
Los dólares que ingresan y los que salen
En septiembre, la balanza de bienes aportó un saldo positivo de USD 3.317 millones, impulsado principalmente por los sectores oleaginoso-cerealero y petrolero. Sin embargo, los pagos de intereses de deuda demandaron USD 517 millones; los viajes, pasajes y consumos con tarjeta, USD 874 millones; y el giro de utilidades y dividendos, otros USD 205 millones.
En conjunto, estos tres conceptos absorbieron el 48% del superávit comercial de bienes de ese mes.
La tendencia también se observa en el acumulado de enero a septiembre. Durante ese período, los pagos de intereses alcanzaron los USD 9.771 millones, mientras que el turismo y los consumos en el exterior representaron una salida neta de USD 7.562 millones. A su vez, la demanda de divisas para el giro de utilidades y dividendos llegó a USD 4.007 millones.
La compra de dólares y la cuenta financiera
Otro de los componentes señalados por CEPA es la Formación de Activos Externos (FAE), que comprende la demanda de activos en moneda extranjera por parte del sector privado no financiero.
En septiembre, este concepto representó una salida de USD 2.538 millones. Entre enero y septiembre, la cifra acumulada ascendió a USD 21.315 millones.
El informe también registró un déficit de USD 3.185 millones en la cuenta financiera cambiaria durante septiembre. Los ingresos provenientes del endeudamiento privado, por USD 1.248 millones, y de la inversión extranjera directa, por USD 132 millones, no alcanzaron para compensar las principales salidas.
Entre ellas figuraron la Formación de Activos Externos, los movimientos de la posición general de cambio de los bancos y los pagos netos a organismos internacionales, incluido el Fondo Monetario Internacional.
El resultado sobre las reservas
La combinación de los movimientos de la cuenta corriente y la cuenta financiera derivó en una caída de USD 2.167 millones en las reservas internacionales del Banco Central durante septiembre.
El dato muestra que un saldo comercial positivo no se traduce automáticamente en una acumulación equivalente de reservas. Los dólares que ingresan por exportaciones también deben afrontar pagos de deuda, consumos en el exterior, transferencias de utilidades y demanda de activos en moneda extranjera.
El informe de CEPA concluye que la evolución de las reservas está condicionada por el conjunto de esos movimientos y no únicamente por el resultado del comercio exterior.
Los datos corresponden al balance cambiario hasta septiembre de 2026 y fueron publicados por el Centro de Economía Política Argentina el 31 de octubre.













