La fuerte devaluación del real brasileño tras las recientes elecciones abrió un nuevo escenario para el verano 2027, con la posibilidad de viajes más económicos a Brasil para los argentinos, lo que a su vez genera alertas en el turismo local y la economía nacional. Este movimiento cambiario plantea desafíos para diversos sectores, desde la industria hasta el comercio.
¿Cómo impactó la devaluación del Real en el mercado?
El movimiento cambiario se produjo tras el balotaje del domingo, donde Lula obtuvo la victoria con el 51,76% de los votos. Los mercados reaccionaron de inmediato: el Dólar llegó a subir más del 12% en las primeras operaciones de futuros brasileños. Aunque la presión cambiaria se moderó durante la jornada, el Dólar cerró en 5,41 reales, con una suba cercana al 9%. La caída también se reflejó en los activos brasileños, con el ETF EWZ perdiendo un 19,8%.
En Argentina, el efecto se trasladó a la cotización del real en el Banco Nación. La moneda brasileña pasó de $317 el viernes a $294 al cierre del lunes, lo que representa una baja del 7,2%, después de haber tocado un mínimo intradiario de $284. Esta diferencia resulta relevante para los turistas argentinos, ya que permite adquirir más reales con la misma cantidad de pesos.
Vacaciones en Brasil 2027: ¿qué gastos podrían reducirse?
La principal ventaja para los viajeros a Brasil se concentraría en los consumos que se abonan directamente en reales. Esto incluye comidas en restaurantes, bebidas en la playa, compras en supermercados, taxis, transporte urbano y alquiler de sombrillas o reposeras, los cuales podrían representar un gasto menor medido en pesos argentinos.
El efecto sería más limitado sobre los pasajes aéreos y gran parte de los alojamientos turísticos, que suelen comercializarse en dólares. Por este motivo, la depreciación del real no implica necesariamente una reducción equivalente en el costo total de las vacaciones. Las variaciones se observarían especialmente en los gastos cotidianos en destino.
Referencias de paquetes turísticos a Brasil
Como referencia, se ofrecen paquetes de siete noches en Río de Janeiro, con vuelo directo desde Buenos Aires, alojamiento en hotel de cuatro estrellas en Copacabana y desayuno, por aproximadamente $1.454.566 por persona, equivalente a $2.909.132 para dos viajeros.
En Salvador de Bahía, una propuesta de siete noches con vuelo, hotel y asistencia tiene un valor de $1.378.892 por persona, o US$ 869. En Florianópolis, las alternativas parten desde US$ 843 por persona, incluyendo vuelo directo y alojamiento en hotel de cuatro estrellas con desayuno, lo que suma US$ 1.686 para dos personas. Estos valores son referencias comerciales y pueden variar según la fecha de contratación y disponibilidad.
Alerta para el turismo argentino: ¿por qué preocupa un Brasil más barato?
La depreciación del real podría intensificar la competencia entre los destinos brasileños y los principales centros turísticos de Argentina. Ciudades como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell en la Costa Atlántica se enfrentarían a un escenario más exigente si viajar y consumir en Brasil resulta relativamente más económico.
La situación podría tener consecuencias sobre el mercado cambiario y la actividad turística local, generando más presiones sobre el turismo interno, que ya enfrenta dificultades por la debilidad de la demanda doméstica. Brasil, además, mantiene una posición consolidada entre las preferencias de los viajeros argentinos; en 2025 recibió 3.386.823 visitantes de Argentina, y en agosto de 2026 se posicionó nuevamente como el principal destino internacional, con 132.500 turistas argentinos, representando el 20,3% de las salidas internacionales.
El Economista













