Las importaciones de teléfonos celulares en Argentina aumentaron casi un 600% durante el primer semestre de 2026, alcanzando los U$S 228 millones, según datos del Indec. Este incremento ocurre mientras las importaciones totales del país registraron una caída del 3,9%.
El Contexto de la Apertura Económica
La fuerte suba en la compra de smartphones al exterior se explica por una decisión del equipo económico. El Gobierno nacional, liderado por Luis Caputo, redujo el arancel extrazona para celulares del 16% al 8% en 2025 y lo eliminó completamente desde enero de 2026. Los primeros resultados muestran una marcada reacción en las compras directas de equipos terminados.
¿El Mercado de Celulares Crece en Argentina?
A pesar del aumento en las importaciones directas, el mercado de celulares en Argentina no evidenció un crecimiento en el consumo. Un vocero de una de las principales firmas distribuidoras de smartphones en el país indicó que el mercado se está achicando, tanto en volumen de unidades como en variedad de modelos disponibles. Además, precisó que en el primer semestre de 2025 ingresaron 3,4 millones de celulares por U$S 678 millones, mientras que en el mismo período de 2026 se registraron 2,9 millones de unidades por U$S 525,5 millones.
La Explicación Detrás de las Cifras del Indec
El economista especializado en comercio internacional, Federico Bernini, explicó la aparente contradicción en los datos. El Indec solo contabiliza las importaciones provenientes directamente del exterior, sin incluir los movimientos desde Tierra del Fuego, que es un Área Aduanera Especial. Los registros de estos movimientos se gestionan en el sistema MALVINA.
Cambio en la Composición del Abastecimiento
Durante el primer semestre de 2025, los celulares importados directamente del exterior representaron U$S 32,8 millones, mientras que los ingresos desde Tierra del Fuego sumaron U$S 626,7 millones. Un año después, en el primer semestre de 2026, las importaciones directas desde el exterior ascendieron a U$S 221,7 millones, lo que representa un aumento del 576%. En contraste, el flujo de celulares desde Tierra del Fuego cayó un 53%, situándose en U$S 295,4 millones.
Al combinar ambos componentes, el valor total del mercado de celulares en Argentina pasó de U$S 659,5 millones en el primer semestre de 2025 a U$S 517,1 millones en el primer semestre de 2026, lo que implica una caída del 22%. Esta tendencia se profundizó en julio de 2026, con ingresos del exterior que alcanzaron los U$S 251,8 millones (un 622% más) y una baja del 52% en los provenientes de Tierra del Fuego, que sumaron U$S 361 millones. El total combinado en los primeros siete meses de 2026 disminuyó un 21%.
Importación de Productos Terminados y el Impacto en la Industria local
Un dato adicional del Indec refuerza la idea de un cambio en la composición del abastecimiento. Las importaciones de smartphones terminados se multiplicaron por siete, mientras que las compras de partes y componentes para teléfonos celulares y otros equipos de telecomunicaciones disminuyeron de U$S 582 millones a U$S 177 millones (una baja del 69,5%).
Desde la industria local, se atribuyen las menores ventas a dos razones principales: el crecimiento del contrabando y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. La "demanda aparente" en el primer semestre de 2025 fue de 3,4 millones de celulares (3,16 millones de origen nacional y 245.000 importados). Para el mismo período de 2026, se contabilizaron 1,82 millones de unidades, con 1,58 millones nacionales y aproximadamente 244.000 importadas. Esto sugiere una caída del 46% en la demanda aparente total.
El análisis de los datos indica que Argentina no está comprando significativamente más celulares, sino que está modificando su fuente de abastecimiento. Antes, gran parte correspondía a teléfonos ensamblados en Tierra del Fuego con componentes importados. En 2026, tras la baja de aranceles, se incrementó notablemente el ingreso directo de equipos terminados desde el exterior, marcando un impacto de la apertura en el mercado argentino con un retroceso de la producción local.
El Cronista













