Un estudio del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea) reveló una preocupante realidad sobre la dieta infantil en Argentina, con hábitos poco saludables y déficits nutricionales significativos, especialmente de calcio. La investigación analizó patrones de consumo en cientos de niños y adultos de diversas ciudades del país.
El estudio, que incluyó a 315 niños de entre 4 y 9 años, encontró que solo el 12% de ellos presenta una dieta de alta calidad. Por otro lado, el 61% se ubica en un nivel medio y el 26% en un nivel bajo. Además, casi el 90% de los menores tiene un consumo inadecuado de verduras, frutas y legumbres, mostrando una carencia importante de alimentos protectores.
"Uno de los hallazgos centrales es la alta prevalencia de ingesta insuficiente de calcio: afecta al 49% de los niños", afirmó Sergio Britos, director de Cepea. Este déficit se vincula directamente con la baja diversidad y el escaso consumo de alimentos clave para el desarrollo.
La investigación también evaluó el impacto de incorporar yogur a la dieta diaria. Los resultados indicaron que el consumo de un yogur por día reduce significativamente la prevalencia de ingesta insuficiente de calcio en la población infantil, logrando una disminución de hasta el 40%. El yogur también aporta probióticos para la salud intestinal y mejora la biodisponibilidad del mineral.
Sin embargo, los especialistas advierten que esta medida no resuelve otras deficiencias, como la de vitamina D. Sandra Blasi destacó la importancia de una alimentación equilibrada, enfatizando que "un patrón alimentario saludable está conformado por variedad de alimentos de todos los grupos".













