El 22 de octubre, Argentina conmemora el Día Nacional del Derecho a la Identidad, una fecha que destaca la importancia de conocer los propios orígenes. Esta jornada recuerda la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, quienes transformaron la historia nacional impulsando avances científicos, leyes y mecanismos de protección de este derecho fundamental.
¿Por qué se conmemora el Día nacional del Derecho a la Identidad?
La fecha del 22 de octubre no es arbitraria; en ese día de 1977 se conformó la organización Abuelas de Plaza de Mayo. Este grupo de mujeres comenzó la búsqueda de sus nietos y nietas, quienes fueron apropiados durante la última dictadura militar o nacieron en cautiverio de sus madres. La búsqueda familiar se convirtió en una causa colectiva por la memoria, la verdad y la justicia.
¿Qué implica el Derecho a la Identidad?
La identidad es un concepto que va más allá de un nombre o un documento. Incluye aspectos esenciales como la nacionalidad, los vínculos familiares, los orígenes y la pertenencia cultural de una persona. Conocer esta información permite reconstruir la historia personal, comprender los lazos familiares y tomar decisiones informadas sobre la propia vida. La ocultación, alteración o supresión de estos datos limita la posibilidad de conocer una parte fundamental de la historia individual.
Protección legal en Argentina
La legislación argentina reconoce el derecho a la identidad, especialmente en la infancia. La Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes establece el derecho a tener un nombre y una nacionalidad, a conocer a los padres y a preservar las relaciones familiares. Además, fija obligaciones estatales para garantizar la identificación y proteger los vínculos de origen.
Abuelas de plaza de Mayo: Motor de Cambios Científicos y Legales
Durante la dictadura militar, muchas familias fueron separadas por el terrorismo de Estado. Niños y niñas fueron secuestrados junto a sus padres, otros nacieron en cautiverio o sus identidades fueron sustituidas. La dificultad para establecer vínculos familiares, especialmente cuando los padres habían desaparecido, llevó a las Abuelas a buscar soluciones innovadoras.
El Índice de Abuelidad y el Banco nacional de Datos Genéticos
La incansable búsqueda de las Abuelas impulsó la colaboración con la comunidad científica internacional. De este trabajo surgió el índice de abuelidad, un procedimiento genético que permite determinar el parentesco entre abuelos y nietos mediante el análisis de material genético, incluso en ausencia de los padres para la comparación directa. Este desarrollo científico fue decisivo para aportar pruebas y establecer identidades.
Otro avance clave fue la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos en 1987, mediante la Ley 23.511. Este organismo, impulsado por la lucha de Abuelas, conserva y analiza muestras genéticas de familiares de personas desaparecidas para identificar a niños apropiados durante la dictadura.
La Comisión nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI)
En 1992 se creó la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). Esta entidad interviene en la búsqueda de hijos e hijas de personas desaparecidas y de aquellos nacidos durante el cautiverio de sus madres. También atiende consultas de personas con dudas sobre sus orígenes y articula acciones con el Banco Nacional de Datos Genéticos.
Impacto Internacional de la Lucha por la Identidad
La experiencia argentina y la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo tuvieron un impacto significativo a nivel global. Esta experiencia evidenció la necesidad de reconocer explícitamente el derecho de niñas y niños a preservar su identidad y a contar con mecanismos para recuperarla si fuera vulnerada. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por las Naciones Unidas en 1989 e incorporada al ordenamiento argentino, incluye disposiciones específicas sobre este derecho en sus artículos 7 y 8, protegiendo el nombre, la nacionalidad, las relaciones familiares y la preservación de los elementos identificatorios de cada niño.













