La baja de la natalidad en Argentina no implica necesariamente que las personas hayan dejado de querer tener hijos. Una encuesta nacional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la consultora Voices! encontró una diferencia entre los proyectos familiares deseados y los que finalmente pueden concretarse, con dificultades económicas y desigualdades en las responsabilidades de crianza entre los factores que intervienen en esas decisiones.
El informe, titulado Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja de natalidad en Argentina, señala que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años desea o hubiera deseado tener más hijos de los que tiene. En cambio, el 32% manifestó tener la cantidad de hijos que desea, mientras que el 11% tuvo más de los que hubiera querido.
La investigación fue realizada entre enero y febrero de 2026 y constituye la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas del país. El relevamiento buscó conocer las expectativas de la población respecto de la maternidad y la paternidad, además de identificar los factores que influyen en las decisiones de tener hijos.
Las dificultades económicas, entre las principales barreras
La situación económica aparece como uno de los obstáculos centrales para concretar los proyectos familiares. Según el estudio, las barreras económicas representan el 62% de los motivos señalados por quienes tienen menos hijos de los que desean.
Los resultados muestran que las decisiones reproductivas están vinculadas con las condiciones materiales en las que se desarrolla la vida cotidiana. Los ingresos, la posibilidad de sostener los gastos de crianza y las perspectivas a futuro forman parte del escenario en el que las personas evalúan si pueden ampliar sus familias.
El informe también advierte que las diferencias por edad y situación socioeducativa forman parte de un panorama demográfico diverso. Entre las personas de 18 a 24 años, siete de cada diez todavía no tienen la cantidad de hijos que expresan desear, una situación que refleja la distancia entre las expectativas y las posibilidades de concretarlas.
Qué piensan los varones sobre la paternidad
La encuesta también analizó las expectativas de los varones. El 68% considera importante la paternidad para alcanzar una vida plena, mientras que el 54% de los hombres de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener.
Entre los varones de 18 a 24 años, el 56% considera importante o indispensable tener hijos para sentirse realizado. En las mujeres de esa misma franja etaria, la proporción es del 34%, una diferencia que muestra distintas perspectivas generacionales frente a la maternidad y la paternidad.
Sin embargo, el deseo de ser padre no siempre se traduce en una distribución equitativa de las tareas de crianza. El estudio señala que los varones asumen un papel más activo en actividades recreativas, especialmente jugar con sus hijos, mientras que las tareas cotidianas vinculadas con la alimentación, la higiene, la salud y la organización del hogar continúan recayendo mayoritariamente en las mujeres.
Esta desigualdad también puede influir en las decisiones familiares. El 18% de las mujeres que tuvo menos hijos de los que hubiera deseado señaló que la participación insuficiente de su pareja en las tareas domésticas y de cuidado fue uno de los motivos que incidieron en esa situación.
Una mirada sobre el cambio demográfico
Los datos se conocen en un contexto de descenso de la fecundidad en Argentina. Según la información difundida por el UNFPA, la tasa global de fecundidad se ubicó en 1,2 hijos por mujer en 2024, por debajo del nivel de reemplazo poblacional, estimado en 2,1.
Para el organismo, comprender las motivaciones y los obstáculos que atraviesan las personas permite analizar la transformación demográfica más allá de la cantidad de nacimientos. La posibilidad de elegir si tener hijos, cuándo hacerlo y cuántos tener también depende de las condiciones económicas, la autonomía personal y la distribución de las responsabilidades familiares.
En ese marco, los resultados de la encuesta ponen el foco en la diferencia entre los deseos reproductivos y las posibilidades reales de concretarlos. El desafío, según la perspectiva planteada por el organismo, es generar condiciones para que las decisiones sobre la maternidad y la paternidad puedan desarrollarse con mayor autonomía y corresponsabilidad.













