El 29 de octubre de 1969, la Base Marambio fue oficialmente inaugurada en la Antártida, estableciendo un punto clave para la presencia argentina en el continente blanco. Veintitrés hombres abrieron una pista de aterrizaje en la Isla Marambio con picos, palas y explosivos, sorteando las extremas condiciones climáticas.
La Patrulla Soberanía y el desafío antártico
Durante 1969, un grupo de 23 integrantes de la Fuerza Aérea Argentina emprendió la tarea de construir una pista apta para aeronaves con tren de aterrizaje convencional. Conocida como Patrulla Soberanía, esta misión buscaba romper el aislamiento impuesto por el hielo y el clima. Los hombres vivieron en carpas y trabajaron en condiciones extremas, enfrentando frío y viento.
No contaban con maquinaria vial pesada. Gran parte de la pista se preparó manualmente, utilizando picos, palas y barretas. También recurrieron a explosivos para remover obstáculos en la meseta, nivelando el terreno metro a metro.
Primeros vuelos y la inauguración de la base
La pista inicial medía aproximadamente 300 metros. El 25 de septiembre de 1969, un pequeño avión DHC-2 Beaver, equipado con ruedas, aterrizó exitosamente, demostrando la viabilidad del proyecto. Los trabajos continuaron hasta alcanzar una extensión de 800 metros.
El 29 de octubre de 1969, un Fokker F-27 de la Fuerza Aérea Argentina despegó desde Río Gallegos y aterrizó en la pista de Marambio. Este vuelo marcó la inauguración oficial de la base y el inicio de una nueva etapa para la conexión argentina con la Antártida.
Desde entonces, la Base Marambio funciona como una puerta de entrada aérea al continente. La capacidad de operar aviones durante todo el año transformó la logística, el traslado de personal, el abastecimiento y las comunicaciones con las demás bases argentinas.
Han transcurrido 57 años desde aquel día. Hoy, la operación de grandes aeronaves en Marambio es habitual, pero su existencia se debe al esfuerzo inicial de un grupo de hombres que, con herramientas sencillas y gran determinación, abrieron una pista fundamental en la Antártida.













