Cuatro de cada diez adolescentes, con edades entre los 12 y 17 años, sufrieron ciberacoso, según un relevamiento reciente del Centro de Estudios en Ciberentornos de BTR Consulting. Este dato subraya los riesgos a los que están expuestos jóvenes en Internet, un tema que cobra especial relevancia en la previa del Día del Niño. El informe detalla que el 97% de los adolescentes utiliza redes sociales, pero solo uno de cada diez jóvenes que experimentó acoso online se lo comunicó a sus padres o a un adulto de confianza.
¿Cuáles son los riesgos digitales para adolescentes?
El ciberacoso es solo una de las amenazas presentes en los entornos digitales. Especialistas identificaron otros peligros como el grooming, el sexting, las estafas, el robo de identidad y la exposición de información personal. El contacto con desconocidos es uno de los principales focos de preocupación. En casos de grooming, un adulto crea un perfil falso para establecer un vínculo de confianza con un menor y obtener imágenes o datos personales.
El informe de BTR Consulting también advierte sobre la circulación de fotografías y videos íntimos entre chicos y adolescentes. Una vez que una imagen se comparte, puede ser descargada, reenviada o difundida en otros espacios, incluso si luego la persona que la publicó la elimina. A esto se suma el ciberbullying, donde las redes sociales amplifican el impacto sobre las víctimas debido al anonimato y la posibilidad de viralización. Las estafas digitales y el robo de identidad completan el listado de amenazas.
¿Cómo prevenir los riesgos digitales?
Frente a este escenario, BTR Consulting señaló que restringir o prohibir la tecnología no resuelve el problema, ya que Internet y las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes. El desafío consiste en educar y brindar herramientas para reconocer situaciones de riesgo. También es crucial generar un entorno de confianza que permita a los chicos pedir ayuda cuando algo los incomode o preocupe. La clave en ciberseguridad se centra en educar y concientizar para evitar riesgos presentes y futuros.
Entre las recomendaciones de los especialistas figuran:
- Utilizar perfiles privados.
- No aceptar contactos de personas desconocidas.
- Proteger las cuentas con contraseñas seguras.
- Evitar la publicación de información personal, como domicilio, nombre de la escuela o ubicación en tiempo real.
Además de las medidas de seguridad, el diálogo familiar es fundamental. El objetivo es que los chicos sepan que pueden recurrir a un adulto si reciben un mensaje extraño, son víctimas de acoso, alguien les pide imágenes o información personal, o si una situación en Internet les genera miedo o incomodidad.
Agencia DIB













