Argentina registró un nuevo y significativo retroceso en educación, según los resultados de las pruebas PISA 2025. Los estudiantes de 15 años obtuvieron puntajes inferiores a los de las evaluaciones de 2022 y 2018 en matemática, lectura y ciencias.
Marcado Descenso en Matemática
El área de matemática muestra el panorama más preocupante. Solo el 24% de los alumnos argentinos alcanzó el nivel básico de competencia, mientras que el promedio de los países de la OCDE llega al 65%. Esto significa que, aproximadamente, 3 de cada 4 estudiantes no lograron resolver operaciones sencillas aplicadas a situaciones de la vida cotidiana.
Argentina obtuvo 367 puntos en matemática, frente a los 378 de 2022, lo que representa una caída del 2,9%. Este resultado ubicó al país en el puesto 75 entre 91 participantes globales y en el octavo lugar entre los 13 países latinoamericanos evaluados. La proporción de alumnos que no alcanzan el nivel básico en matemática pasó del 69% en 2018 al 73% en 2022 y llegó al 76% en 2025.
¿Cómo fue el desempeño en Lectura y Ciencias?
El retroceso también se evidenció en lectura y ciencias. En ciencias, solo el 41% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel 2 o superior, considerado el mínimo de competencia. Esta cifra representa una caída del 5% respecto a 2022.
En lectura, apenas el 40% superó el nivel 2. Esto implica que seis de cada diez jóvenes no lograron las competencias mínimas para identificar, por ejemplo, la idea principal de un texto de extensión moderada. Argentina obtuvo 389 puntos, contra los 401 de 2022, y quedó en el puesto 62 entre los 91 participantes.
Bajo Nivel de Excelencia Académica
La excelencia académica presenta una de las mayores dificultades del sistema educativo argentino. Casi ningún estudiante alcanzó los niveles 5 y 6 de desempeño en matemática. En ciencias y lectura, apenas el 1% llegó a esos niveles. Considerando las tres materias en conjunto, solo el 7,8% de los jóvenes argentinos alcanzó el nivel mínimo en matemática, lectura y ciencias simultáneamente.
El origen social continúa incidiendo en los resultados. En Argentina, el índice socioeconómico y cultural explicó el 12% de la variación de los resultados en ciencias. Sin embargo, un 14% de los estudiantes desfavorecidos fue considerado académicamente resiliente, ubicándose dentro del cuarto superior de rendimiento de los estudiantes de su propio país.
Desafíos en el Funcionamiento Escolar
Los resultados también reflejan dificultades en el funcionamiento cotidiano de las escuelas. El 20% de los estudiantes argentinos reconoció haber faltado al menos un día completo de clases durante las dos semanas previas a la evaluación. Adicionalmente, el 66% declaró haber llegado tarde al colegio en ese período. En las aulas, el 58% señaló que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias.
La evaluación alcanzó a 11.093 estudiantes de 412 escuelas argentinas, con una cobertura del 87% de los jóvenes de 15 años del país. A nivel global, las pruebas PISA 2025 indicaron que el mundo no se recuperó del impacto que supuso la pandemia, con resultados que no alcanzan los niveles previos a 2020.













