Una ONG brasileña exige una pena más severa para la abogada argentina Agostina Páez, acusada de racismo en Río de Janeiro. Páez regresó a Argentina tras pagar una fianza de US$18.500, pero la causa judicial aún no está cerrada y podría complicarse.
La acusación y el retorno a Argentina
Agostina Páez estuvo 75 días detenida en Brasil por realizar gestos discriminatorios contra empleados de un bar en Ipanema durante sus vacaciones. La justicia brasileña inicialmente no consideraba su regreso, pero la abogada santiagueña pudo dejar el país vecino tras abonar la elevada fianza.
La intervención de CEAP
El Centro de Articulación de Poblaciones Marginalizadas (CEAP), una organización no gubernamental brasileña, considera que la pena impuesta fue insuficiente. Carlos Nicodemos, abogado de CEAP, explicó que buscan una "indemnización por el daño moral a la víctima" y una "reparación colectiva a la sociedad brasileña".
La ONG propone un resarcimiento de US$39.000, equivalentes a 120 salarios mínimos, para las víctimas. Sin embargo, CEAP reclama elevar ese monto y destinarlo a proyectos sociales con participación de Argentina y Brasil.
Gesto discriminatorio del padre
La situación de Agostina Páez se vio nuevamente bajo la lupa cuando videos de su padre, Mariano Páez, realizando gestos discriminatorios similares en un bar de Santiago del Estero se viralizaron. Él negó los hechos y sugirió que las imágenes podrían haber sido creadas con inteligencia artificial. Basándose en estos incidentes, CEAP argumenta que la injuria racista es una conducta familiar.
El proceso judicial en curso
Antes de una sentencia definitiva, la Justicia debe decidir si acepta la incorporación de CEAP como amicus curiae. Mientras tanto, la fase de alegatos continúa, seguida por Agostina Páez y su equipo de abogados desde Argentina.
Regina Giannasi / Perfil













