En 2025, la participación de trabajadores mayores de 65 años en los aglomerados urbanos de Argentina alcanzó el 5,1% del total de ocupados, el segundo registro más alto de la década. Este incremento, según datos del INDEC, refleja un aumento del 32,6% desde 2016.
Las ciudades con mayor proporción de ocupados de 65 años y más son la CABA (7,6%), Gran Tucumán (6,5%) y Posadas (6,1%). En el Conurbano bonaerense, el índice se sitúa en el 5,4%. En el interior y zonas rurales, este porcentaje es mayor debido al alto índice de cuentapropismo y al envejecimiento poblacional por la emigración juvenil.
Detrás de estas cifras emerge la necesidad económica, donde muchos jubilados se reincorporan al mercado laboral para compensar la pérdida del poder adquisitivo. Mientras en 2016 se registraban unos 517.000 ocupados de 65 años o más, en 2025 la cifra llegó a 686.160, un incremento del 32,6%. Este fenómeno coincide con una disminución en la participación laboral de personas de hasta 24 años.
El perfil de los trabajadores "senior"
Casi la mitad de los ocupados mayores de 65 años son cuentapropistas, el nivel más alto desde 2016. Un informe de Politikon advierte que este crecimiento se asocia más a estrategias de supervivencia económica que a la búsqueda voluntaria de flexibilidad. El INDEC estima que entre el 15% y el 20% de los mayores de 65 años se mantienen económicamente activos.
La tasa de actividad es superior en varones (25%) que en mujeres (11%) dentro de este rango etario. Los mayores de 65 años se concentran en el cuentapropismo (60%), seguido por la informalidad laboral (+35%) y la formalidad (+5%). El 50% de estos trabajadores cumple jornadas de al menos 36 horas semanales.
Agencia DIB













