La erupción del volcán Etna generó un importante caos en las conexiones aéreas de Sicilia, impactando a miles de pasajeros durante la temporada alta de turismo. Desde el 7 de agosto de 2026, la persistente nube de ceniza provocó cierres y desvíos en el aeropuerto de Catania y otras terminales.
Aeropuertos Afectados y Desvíos Masivos
El miércoles 12 de agosto de 2026, el aeropuerto de Catania-Fontanarossa amaneció paralizado. Aunque se había previsto retomar las operaciones a las 11:00 horas, la actividad eruptiva y la dirección del viento obligaron a prolongar la suspensión.
La situación se complejizó cuando la ceniza alcanzó el aeropuerto de Comiso, en la provincia de Ragusa, que había servido de apoyo para absorber vuelos de Catania. Sus operaciones también se suspendieron el miércoles 12 de agosto de 2026 por la contaminación.
Los aeropuertos de Palermo y Trapani, ubicados en el oeste de Sicilia, se convirtieron en las principales alternativas. Unos 190 vuelos fueron desviados al aeropuerto de Palermo desde el inicio de la actividad eruptiva. Las autoridades estiman que alrededor de 30.000 pasajeros se vieron afectados hasta el momento.
Complicaciones para Pasajeros y Transporte Terrestre
En las terminales, especialmente concurridas durante la semana del 10 al 16 de agosto de 2026, se observaron paneles con numerosos vuelos cancelados, retrasados o desviados. Pasajeros hicieron largas colas y debieron esperar por horas, algunos incluso durmiendo en el suelo.
Fuera de los aeropuertos, el caos se extendió al transporte terrestre. Los autobuses que conectan las ciudades principales viajan llenos. Hay escasez de taxis y autos de alquiler, lo que dificulta recorrer las distancias entre aeropuertos. Se reportaron tarifas de taxi de hasta 800 euros para traslados en la isla.
Las comunicaciones terrestres también se complican por obras en la autopista que une Catania y Palermo, con desvíos y limitaciones que alargan los tiempos de viaje.
¿Cuáles son las Pérdidas Estimadas para el turismo?
Hoteles, operadores turísticos y sindicatos alertaron sobre las consecuencias económicas. Las primeras estimaciones de una asociación de empresas italianas calculan pérdidas para el turismo de entre 12 y 24 millones de euros. El sector reclama una coordinación permanente entre aeropuertos, aerolíneas, operadores y autoridades para gestionar estas situaciones recurrentes.
Algunos pasajeros con vuelos cancelados recibieron alternativas para el 20 de agosto de 2026.
Alerta Roja de Aviación y Debate sobre Infraestructura
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología italiano (INGV) detectó actividad eruptiva en varias bocas del Etna. La alerta para la aviación alcanzó el nivel rojo, el máximo, debido al riesgo de la ceniza para la visibilidad y los motores de las aeronaves. La erupción no representa una amenaza directa para la población de Catania.
Se debate la construcción de un nuevo aeropuerto en el centro de Sicilia o la reubicación de tráfico a Comiso. Expertos sugieren mejorar las conexiones entre los aeropuertos existentes con mayores inversiones en la red ferroviaria y de carreteras.
Cientos de personas se acercaron a Catania y a las laderas del Etna durante la semana del 10 al 16 de agosto de 2026 para observar la erupción y las coladas de lava. La nube de ceniza también afectó a Malta, con cancelaciones y retrasos en una veintena de vuelos.












