Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y China, Xi Jinping, concretarán un encuentro bilateral en noviembre, en el marco de la cumbre APEC que se realizará en Shenzhen, China. La administración rusa confirmó la reunión, que coincidirá con felicitaciones mutuas de aniversario entre ambos mandatarios.
¿Se concretará una cumbre trilateral con Donald Trump?
La posibilidad de un encuentro trilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aún no tiene confirmación. Funcionarios rusos indicaron que la asistencia de Washington determinará si se realiza la reunión a tres bandas.
Factores clave para la reunión de tres líderes
La concreción de un encuentro que reúna a los líderes de Rusia, China y Estados Unidos enfrenta diversos factores logísticos y diplomáticos:
- Falta de confirmación estadounidense: El Kremlin señaló que Donald Trump todavía no confirmó su presencia en la cumbre de noviembre en Shenzhen.
- Disponibilidad de espacios diplomáticos: Las autoridades chinas contemplan reservar espacios en las agendas para reuniones bilaterales y, posiblemente, trilaterales.
- Presiones geopolíticas actuales: El contexto de las negociaciones ocurre mientras el líder estadounidense mantiene posturas sobre el conflicto en Ucrania y evalúa la imposición de un paquete de aranceles de hasta el 100% a países importadores de hidrocarburos rusos.
¿Cuál es la situación de Rusia en otros foros internacionales?
Además de la asistencia confirmada del mandatario ruso al foro económico en territorio asiático, la participación de Moscú en otros eventos multilaterales de fin de año presenta incógnitas.
Incertidumbre en la cumbre del G20
Hasta el momento, el Kremlin no ratificó la presencia personal de Vladímir Putin en la cumbre del G20 prevista para diciembre en el estado de Florida, Estados Unidos. Voceros presidenciales rusos señalaron que los encuentros internacionales seguirán siendo espacios para que los jefes de Estado puedan coincidir.
El próximo encuentro entre Vladímir Putin y Xi Jinping en la cumbre de la APEC destaca la continuidad de las relaciones diplomáticas entre Moscú y Pekín. La definición de las agendas y la confirmación de asistencia por parte de Washington siguen pendientes.












