En el marco de la Campaña Regional de Educación Vial, se desarrolla una acción de concientización orientada al uso responsable de la bicicleta como medio de transporte. La iniciativa parte de un concepto central: la bicicleta es un vehículo y, como tal, forma parte del tránsito y debe respetar las normas vigentes.
Circular en bicicleta implica derechos, pero también responsabilidades. Respetar el sentido de circulación es una condición básica para reducir riesgos y evitar maniobras peligrosas. Transitar en contramano o invadir espacios destinados a peatones incrementa las posibilidades de siniestros y afecta la convivencia en la vía pública.
Otro de los puntos centrales de la campaña es la prohibición de circular por la vereda. La calle es el espacio habilitado para la bicicleta, ya que la vereda está reservada exclusivamente para peatones. El respeto de esta norma protege especialmente a personas mayores, niños y personas con movilidad reducida.
La visibilidad también ocupa un lugar clave dentro del mensaje preventivo. El uso de luces y elementos reflectivos durante la noche o en condiciones de baja luminosidad permite que el ciclista sea visto con anticipación por automovilistas y motociclistas.













