Mientras avanza el debate sobre el futuro del régimen de Zona Fría, un análisis realizado por el científico del Conicet Angelo Albanese (@PedrAlbanese) aportó argumentos climáticos que vuelven a poner la mirada sobre el sudoeste bonaerense.
A través de un hilo publicado en la red social X, Albanese sostuvo que la provincia de Buenos Aires está lejos de ser una llanura homogénea y afirmó que existen zonas que, en determinadas condiciones, pueden registrar temperaturas inferiores a las de sectores de la costa patagónica.
Entre ellas mencionó al arco de Ventania, que abarca el partido de Tornquist y el sistema serrano. Según explicó, se trata del punto más frío de la provincia debido a una combinación de factores geográficos que favorecen la acumulación de aire frío.
"Mientras en la cima del Cerro Tres Picos puede hacer 2 grados, en el llano hace -5 tranquilamente", señaló el investigador para ejemplificar el fenómeno conocido como drenaje catabático. Este proceso provoca que el aire frío descienda desde las zonas elevadas y quede atrapado en valles y sectores bajos, donde las temperaturas pueden desplomarse durante las noches despejadas.
Albanese también indicó que las sierras de Ventania funcionan como una barrera natural frente al ingreso de aire más templado desde el Atlántico. Como consecuencia, masas de aire continental más frías pueden permanecer sobre el sector occidental de la región durante más tiempo.
El investigador comparó este comportamiento con el observado en Yakutsk, Rusia, la ciudad más fría del mundo, donde la configuración del terreno favorece la acumulación de aire extremadamente frío en superficie.
Aunque la ciudad de Coronel Suárez no integra el sistema serrano (como sí Villa La Arcadia) comparte con Tornquist buena parte de las características climáticas del sudoeste bonaerense. La continentalidad —es decir, la distancia respecto del mar— y la influencia regional de Ventania explican por qué la ciudad suele registrar algunas de las temperaturas mínimas más bajas de la provincia durante las irrupciones de aire polar.
Las observaciones cobran especial relevancia en el contexto de la discusión por la Ley de Zona Fría. Los argumentos expuestos por Albanese refuerzan la idea de que el criterio para determinar qué regiones requieren asistencia tarifaria no debería basarse únicamente en la latitud, sino también en factores geográficos y climáticos que influyen directamente en las necesidades de calefacción de la población.
En otras palabras, el frío del sudoeste bonaerense no es una percepción de sus habitantes: responde a condiciones geográficas concretas que la ciencia viene describiendo desde hace décadas.













