Un equipo internacional de investigadores descubrió en Brasil un fósil de pterosaurio de 113 millones de años, que mantiene su estructura tridimensional y rastros químicos. Este hallazgo, publicado en la revista iScience, revela secretos sobre la alimentación y la conservación de estos reptiles voladores prehistóricos.
Hallazgo en Brasil: un Pterosaurio Único
El ejemplar, catalogado como MPSC R 1395, se recolectó en el yacimiento de Sítio Baixa Grande, ubicado en el estado de Ceará, Brasil. Los restos corresponden a una falange del ala izquierda de un pterosaurio, un vertebrado que dominó los cielos mientras los dinosaurios habitaban la tierra.
¿Qué hace único a este fósil de pterosaurio?
La pieza destaca por su antigüedad y el asombroso estado de sus tejidos mineralizados, junto con su compleja composición molecular. A diferencia de otros restos óseos, que suelen aparecer aplastados, esta parte del ala conserva su volumen original.
Los pterosaurios poseían huesos huecos para facilitar el vuelo, una característica que habitualmente dificulta la fosilización. Sin embargo, en este entorno específico, favoreció una preservación extraordinaria.
¿Cómo se conservó el fósil de pterosaurio por 113 millones de años?
La investigación, liderada por la Universidad de Curtin en Australia, presenta un mecanismo de fosilización distinto a las teorías tradicionales. Habitualmente, el oxígeno degrada los restos orgánicos, pero en este caso, contribuyó a preservarlos mediante procesos oxidativos.
Tras la muerte del animal, su cuerpo se hundió en el lecho de un antiguo ecosistema marino. Allí, una combinación de microorganismos y química ambiental "selló" su historia de forma excepcional.
Bacterias especializadas en la oxidación de azufre iniciaron la descomposición de los tejidos blandos y las grasas del reptil. Este proceso biológico activó una rápida mineralización alrededor del cuerpo, protegiendo la estructura ósea antes de que el peso de los sedimentos pudiera destruirla.
La catedrática Kliti Grice, de la Universidad John Curtin, destacó que el hallazgo funciona como una "cápsula del tiempo", ofreciendo una visión clara de un pasado remoto.
Dieta Marina del Pterosaurio: Rastros de Colesterol
Por primera vez, científicos lograron recuperar moléculas orgánicas de un ejemplar de pterosaurio. El análisis geoquímico avanzado detectó esteroides y colesterol con una firma isotópica de -19,1%.
Estos datos químicos vinculan al animal con una dieta basada en recursos marinos. Esto confirma que estas criaturas se alimentaban de peces o calamares en las costas de lo que hoy es Brasil.
Los resultados demuestran el potencial del estudio molecular de fósiles para desentrañar secretos que la morfología ósea no siempre revela. Expertos de instituciones de Brasil, Alemania y Estados Unidos colaboraron en este estudio internacional, incluyendo la Universidad Regional de Cariri y el Museo Nacional de Río de Janeiro. El equipo utilizó técnicas de imagen de alta resolución y análisis de isótopos en centros de Australia Occidental.
Los científicos consideran que este nuevo mecanismo de preservación, donde los microbios son esenciales, podría identificarse en otros yacimientos importantes del planeta.













