El hallazgo del cuerpo de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años que permanecía desaparecida desde el 7 de octubre en Corrientes, provocó una convocatoria a paro nacional para este jueves 29 de octubre. Su cuerpo fue encontrado el miércoles en una zona de bañados cercana a la estancia El Curupí, en el departamento de Esquina. La Justicia investiga el caso como un femicidio y mantiene a cinco personas detenidas. Tres hombres están imputados por femicidio, una mujer por homicidio simple y un quinto detenido por falso testimonio, de acuerdo con la información publicada por La Nación.
Godoy trabajaba como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626 del paraje El Malezal, un establecimiento de difícil acceso al que debía llegar a caballo después de recorrer varios kilómetros. En agosto había denunciado formalmente las condiciones en las que desarrollaba su trabajo: falta de agua potable y electricidad, problemas edilicios, ausencia de mobiliario y presencia de roedores, entre otras deficiencias. Según la documentación difundida por SUTECO, su presentación quedó registrada ante el Consejo General de Educación de Corrientes bajo el expediente 1-14468/26.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) convocó a una jornada nacional de duelo, paro y movilizaciones para exigir el esclarecimiento del crimen. También reclamó respuestas por las condiciones de aislamiento y desprotección en las que trabajaba la maestra, según su comunicado difundido este miércoles.
El crimen representa el hecho más grave de un año durante el cual se acumularon denuncias de violencia contra trabajadores de la educación en diferentes puntos del país.
Las docentes mujeres, las principales víctimas identificadas
En 2026, el 75% de los ataques relevados contra docentes tuvo como víctimas a mujeres: 21 de los 28 casos. La cifra surge del recuento propio de los episodios documentados en esta nota, incluyendo agresiones físicas, amenazas e intimidaciones, así como ataques contra bienes vinculados con docentes.
Esta proporción debe leerse junto con una característica estructural del sistema educativo: la docencia es una actividad mayoritariamente femenina. Según un informe de Ecofeminita elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, correspondiente al primer trimestre de 2026, las mujeres representan el 71,4% de las personas ocupadas en la rama de enseñanza. La proporción aumenta considerablemente entre las maestras de grado de nivel primario: un estudio de la Secretaría de Educación de la Nación sobre las trayectorias docentes entre 2018 y 2023 registró un 92,4% de mujeres.
Los casos permiten observar que una parte importante de la violencia registrada recae sobre maestras, profesoras, preceptoras y directivas. Muchas de ellas fueron agredidas cuando intervenían en conflictos escolares, comunicaban decisiones institucionales o intentaban proteger a estudiantes.
La situación también plantea interrogantes sobre las condiciones de protección y reconocimiento del trabajo de las mujeres en las escuelas, especialmente entre quienes desempeñan funciones de cuidado, acompañamiento y conducción institucional.
De las amenazas a las golpizas: los primeros casos del año
Los registros periodísticos de 2026 muestran que las agresiones comenzaron a hacerse visibles desde el inicio del ciclo lectivo.
En marzo, una docente de 61 años de la Escuela Primaria N.º 237 de Oberá, Misiones, denunció haber recibido golpes, empujones y amenazas de la madre de un alumno de cuarto grado. El conflicto se había originado por una diferencia relacionada con el horario de salida de los estudiantes. La presentación fue realizada ante la Policía y quedó bajo intervención judicial, según informó El Territorio.
Ese mismo mes, en la Escuela N.º 723 Puerto Argentino de Comodoro Rivadavia, Chubut, una madre que había concurrido para reclamar por las calificaciones de su hija terminó agrediendo a otro estudiante. Cuando una docente y la directora intervinieron para proteger al adolescente, también recibieron golpes. La Policía confirmó el episodio y la Justicia dictó una prohibición de acercamiento contra la mujer, de acuerdo con ADNSUR.
En abril, una profesora y la madre de un alumno protagonizaron una pelea con agresiones físicas en la Escuela Técnica N.º 471 de Rosario, según la información policial publicada por Rosario3.
En General Pico, La Pampa, una madre insultó e increpó a docentes y autoridades educativas durante reuniones por amenazas que habían circulado en establecimientos escolares. Se inició una causa contravencional por perturbación de la función educativa. En mayo, la Justicia concedió una suspensión del proceso a prueba después de que la mujer reconociera su conducta y pidiera disculpas, según publicó La Arena.
También en abril, desconocidos atacaron con piedras la vivienda de una docente del IPEM N.º 406 de Villa Parque Síquiman, Córdoba, y provocaron daños materiales. El caso fue informado por Carlos Paz Vivo.
Mayo y junio: docentes hospitalizados y escuelas movilizadas
Uno de los episodios más graves ocurrió el 27 de mayo en Caleta Olivia, Santa Cruz. Una madre ingresó a la Escuela Primaria N.º 82 del barrio Rotary 23 y atacó a la vicedirectora Paola Sepúlveda durante un conflicto vinculado con cuestiones organizativas del curso de su hijo.
La docente fue golpeada, arrojada al suelo y arrastrada del cabello. Testigos también denunciaron que la agresora habría intentado utilizar un arma blanca. El sindicato ADOSAC repudió el hecho y reclamó medidas de protección. La información fue publicada por OPI Santa Cruz y Diario Nuevo Día.
El 1 de junio, Gastón Maximiliano Valdez, profesor de Música del Colegio San José de Tandil, fue atacado por un alumno de 17 años mientras intentaba intervenir en un conflicto dentro del aula. El golpe le provocó fracturas de mandíbula y pómulo, y debió someterse a una cirugía reconstructiva.
La causa penal avanzó bajo la figura de lesiones graves. La agresión también motivó un paro y una movilización docente en Tandil. Semanas después, Valdez relató públicamente las consecuencias físicas y personales del ataque en una entrevista con El Eco de Tandil.
Ese mismo día, en Andacollo, Neuquén, un estudiante de séptimo grado golpeó a un maestro de la Escuela Primaria N.º 28 Profesor Próspero Alemandri. Las autoridades suspendieron las clases para trabajar sobre lo ocurrido con la comunidad educativa. El caso fue informado por LM Neuquén.
En los primeros días de junio también se denunció una agresión contra un profesor de Educación Física de la Escuela N.º 411 Víctor Mercante de Palpalá, Jujuy. Durante una reunión escolar, la madre de un estudiante y su pareja habrían tomado del cuello, golpeado y amenazado al docente. El trabajador realizó una denuncia y debió solicitar licencia médica, según publicó Qué Pasa Jujuy.
En Santiago del Estero, una maestra de 40 años recibió amenazas de muerte por WhatsApp después de escribir en la libreta de una alumna una observación sobre sus reiteradas inasistencias. La madre de la estudiante fue denunciada y la Justicia dispuso una restricción de acercamiento por 90 días. El episodio fue informado el 10 de junio por Nuevo Diario.
El 18 de junio, en Cipolletti, Río Negro, la madre de una alumna ingresó a la Escuela Primaria N.º 19 del barrio Villarino y agredió a la vicedirectora. La golpeó en el rostro y la amenazó. El Ministerio Público Fiscal formuló cargos por lesiones leves y amenazas simples y se dispusieron medidas de protección para la trabajadora, según informó Diario Río Negro.
En Moreno, provincia de Buenos Aires, el 24 de junio una madre agredió a la docente Carla Victoria Umerez en la Escuela Primaria N.º 29 de La Reja Grande. La maestra recibió un golpe de puño en la nariz, cayó y sufrió un traumatismo en la cabeza. La directora también fue agredida. La Fiscalía calificó las lesiones de la maestra como graves y posteriormente se ordenó la detención de la acusada, de acuerdo con la reconstrucción judicial publicada por Moreno Primero.
Al día siguiente, en el Jardín de Infantes N.º 922 ARA San Juan de Mar del Plata, otra madre atacó y amenazó a una docente de 50 años. La trabajadora recibió atención médica y la Justicia dispuso una restricción de acercamiento contra la agresora. El caso generó movilizaciones y medidas de fuerza del personal educativo, según informó Infobrisas.
En La Pampa, el Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SITEP) denunció durante junio que una profesora había recibido amenazas de muerte de una estudiante adulta. La organización también indicó que esa misma alumna tenía antecedentes de agresión física contra otra docente. El sindicato reclamó medidas urgentes de protección, según publicó Diario Sonar.
Julio y agosto: amenazas, ataques y lesiones al intervenir
También en julio, tres docentes resultaron afectados cuando intentaron intervenir en una pelea entre alumnas del colegio Juana Manso de Santa Rosa, La Pampa. Una de las estudiantes había utilizado un vidrio roto para atacar a otra, según informó La Arena.
El 11 de agosto, una estudiante del CPEM N.º 68 de Villa La Angostura, Neuquén, golpeó a la vicedirectora cuando esta intervino ante una situación de presunto consumo de marihuana dentro del establecimiento. La trabajadora debió recibir asistencia médica en el hospital local. El caso fue publicado por Infobae.
El 12 de agosto, en la Escuela Secundaria ESRN N.º 120 de Cipolletti, un profesor recibió amenazas de muerte de personas ajenas al establecimiento mientras acompañaba a estudiantes hasta la salida. Se realizó una denuncia penal y las autoridades solicitaron vigilancia policial y medidas de seguridad durante los horarios de ingreso y egreso, según informó Diario Río Negro.
En Santa Fe, la violencia alcanzó también los bienes de una trabajadora. Durante agosto, en la Escuela Secundaria N.º 1515 de Villa Gobernador Gálvez, apareció una nota intimidatoria y posteriormente fue atacado con una bomba molotov el automóvil de una docente. La Policía de Investigaciones realizó allanamientos y cuatro personas quedaron a disposición judicial. El episodio fue confirmado por el propio Gobierno de Santa Fe.
El 27 de agosto, también en Villa Gobernador Gálvez, una madre golpeó y empujó a la maestra de su hija en la Escuela N.º 100 José Ingenieros. El conflicto habría comenzado por una sanción disciplinaria aplicada a la estudiante. La docente realizó una denuncia policial, recibió atención médica y obtuvo reposo laboral. El gremio AMSAFE acompañó a la trabajadora, de acuerdo con Telefe Rosario.
En Esquel, Chubut, docentes de la Escuela N.º 210 encontraron una amenaza de muerte escrita sobre el espejo de un baño del establecimiento. El hecho ocurrió el 26 de agosto y motivó una denuncia penal, la intervención de la Policía Científica y medidas preventivas de seguridad. La identidad de quien escribió el mensaje no estaba determinada, según informó EQSnotas.
Septiembre: una sucesión de agresiones provocó un paro provincial
Durante septiembre, la provincia de Buenos Aires concentró una serie de casos que derivaron en distintas medidas de fuerza distritales y, finalmente, en un paro provincial.
El 18 de septiembre, en la Escuela Primaria N.º 21 de San Miguel, una madre roció con gas pimienta a una docente y la golpeó en el rostro y la cabeza durante el ingreso de los alumnos. El hecho provocó un paro distrital y una movilización de trabajadores de la educación, según informó Diario Efecto.
El 23 de septiembre, en Hurlingham, familiares de una alumna agredieron a la directora de la Escuela Primaria N.º 11, Silvia Acosta, quien debió recibir asistencia hospitalaria. Otra maestra fue perseguida y necesitó resguardarse. Los sindicatos realizaron un paro y un abrazo simbólico frente al establecimiento, según informó MPQuatro.
El 24 de septiembre, en la Escuela Primaria N.º 13 Enrique Mosconi de Ensenada, familiares de estudiantes agredieron a integrantes del equipo directivo y de orientación escolar. También se denunciaron pedradas contra la vivienda de un docente. Hubo intervención policial y un paro distrital, según informaron 0221 y la Federación de Educadores Bonaerenses.
El 25 de septiembre se registraron otros dos episodios. En la Escuela Primaria N.º 36 de San José, partido de Almirante Brown, una madre golpeó a un maestro delante de sus estudiantes. Los gremios convocaron a un paro distrital y un abrazo a la institución, según informó Noticias de Brown.
Ese mismo día, en la Escuela Secundaria N.º 5 de Florencio Varela, una mujer señalada como familiar de una estudiante agredió físicamente y amenazó de muerte a una bibliotecaria. La docente sufrió hematomas y una lesión ocular. El hecho motivó una denuncia y un paro distrital con un acatamiento del 98%, según informó El Diario Varelense.
El 29 de septiembre se produjo otro de los ataques más graves. Una docente del Jardín de Infantes N.º 916 de Trenque Lauquen fue perseguida e interceptada por el padre de un alumno. El hombre la agredió físicamente y le provocó una fractura en una de sus extremidades superiores, además de traumatismos. La docente fue asistida en el hospital local y se realizó una denuncia, según reconstruyó DataTrenque.
La acumulación de estos hechos llevó al Frente de Unidad Docente Bonaerense a convocar a un paro provincial para el jueves 1 de octubre. La Federación de Educadores Bonaerenses informó una adhesión del 98% y reclamó la implementación efectiva de medidas de seguridad, prevención y reparación para los trabajadores de la educación.
En el mismo comunicado del 1 de octubre, la FEB enumeró otras situaciones registradas durante el año: en Presidente Perón, un vecino golpeó a docentes de un establecimiento; en San Miguel del Monte, un padre empujó y amenazó a integrantes de un equipo directivo; y en General Belgrano, una madre amenazó a directivos y protagonizó disturbios dentro de una escuela.
Octubre: nuevos ataques a pesar de las protestas
Las agresiones continuaron después del paro provincial bonaerense.
El 13 de octubre, una madre ingresó a la Escuela Secundaria N.º 4 de Chacabuco y agredió a la preceptora Andrea Otegui y a una integrante del equipo directivo. Otegui denunció haber recibido escupitajos, golpes y amenazas, además de haber sido arrojada al suelo.
La causa fue caratulada como lesiones leves y amenazas. La comunidad educativa respondió con un paro distrital y una movilización. El caso fue informado por Chacabuco en Red, que también publicó la carta abierta de la trabajadora.
Ese mismo 13 de octubre, en la Escuela Secundaria N.º 5 Héroes Nicoleños de Malvinas de San Nicolás, una alumna de 15 años golpeó a una profesora y la arrastró del cabello por el piso. La agresión ocurrió después de que la docente le solicitara reiteradamente que dejara de utilizar el teléfono celular durante la clase.
La profesora debió ser hospitalizada. El episodio quedó registrado en videos filmados por otros estudiantes y alcanzó repercusión nacional hacia fines de octubre, aunque había ocurrido dos semanas antes. La información fue publicada por El Informante y Diario El Norte.
El 27 de octubre, en la EPET N.º 7 de Neuquén capital, una reunión con familias por denuncias de acoso y conflictos entre estudiantes terminó con agresiones y un intento de ataque contra un docente. La Policía intervino y el Consejo Provincial de Educación adoptó medidas sobre el funcionamiento institucional. Las acusaciones que originaron el conflicto permanecían bajo investigación, según informó LM Neuquén.
Otras situaciones de violencia e intimidación
El relevamiento incluye además episodios en los que los docentes resultaron afectados al intervenir para detener conflictos, así como amenazas contra comunidades educativas cuya naturaleza requiere una diferenciación.
El 20 de abril, en una escuela secundaria para jóvenes y adultos de Gualeguaychú, Entre Ríos, un estudiante de 20 años atacó con una cadena de motocicleta a varios compañeros. Un profesor intervino para detener la agresión y, según las crónicas de R2820 y C5N, también quedó expuesto al ataque. La Justicia impuso al agresor una prohibición de acercamiento al establecimiento.
El 28 de septiembre, en Árbol Blanco, Santiago del Estero, un estudiante de diez años arrojó un libro que impactó en el rostro de su maestra. La docente no sufrió lesiones y las autoridades dispusieron actuaciones para determinar las circunstancias del episodio y ofrecer acompañamiento al niño, según informó Nuevo Diario.
También durante abril se registraron mensajes intimidatorios en instituciones de Corrientes. En la Escuela Técnica N.º 1 de Santo Tomé circularon referencias a un supuesto tiroteo y amenazas contra profesores; posteriormente, la Policía informó que se trataba de una broma entre estudiantes, según publicó El Litoral de Corrientes. En una escuela técnica de Goya también aparecieron mensajes amenazantes que generaron preocupación entre familias y docentes, de acuerdo con Corrientes Hoy.
El conjunto de estos episodios muestra que la violencia que atraviesa las escuelas puede adoptar formas diferentes. Algunos ataques estuvieron dirigidos deliberadamente contra docentes; otros ocurrieron cuando trabajadores intentaban proteger a estudiantes o intervenir en conflictos, y otros consistieron en intimidaciones cuya autoría o alcance permanecía bajo investigación.
Una discusión sobre las condiciones de trabajo
Las respuestas sindicales de 2026 no se limitaron a reclamar sanciones contra quienes protagonizaron agresiones. También incluyeron pedidos de protocolos de actuación, asistencia médica y psicológica, acompañamiento judicial y medidas institucionales de prevención.
En la provincia de Buenos Aires, el 21 de octubre se publicó la Ley 15.647, que modificó el Código de Faltas y estableció sanciones de entre cinco y treinta días de arresto, o multas, para determinadas conductas de hostigamiento y violencia contra trabajadores de la educación, la salud y otros servicios públicos mientras cumplen sus funciones. La normativa también contempla sanciones agravadas cuando los hechos ocurren frente a menores de edad.
Sin embargo, la dimensión del problema excede las sanciones. Las agresiones registradas durante el año ocurrieron en aulas, direcciones, patios, accesos y alrededores de establecimientos educativos. En algunos casos, los trabajadores también recibieron amenazas fuera de la escuela o fueron atacados mientras regresaban a sus hogares.
Tampoco existe, en las fuentes públicas consultadas, un registro nacional completo y homogéneo que permita conocer cuántos docentes fueron víctimas de violencia durante 2026. Los casos reconstruidos a partir de medios provinciales, denuncias sindicales y actuaciones judiciales representan únicamente los episodios que alcanzaron difusión pública. La violencia verbal, el hostigamiento cotidiano y las situaciones que no llegan a denunciarse permanecen en gran medida fuera de ese registro.
A esta desprotección se suma la pérdida del poder adquisitivo: el salario docente de bolsillo cayó un 23% en términos reales desde fines de 2023. Este deterioro agrava las condiciones de vida y la presión por acumular cargos y horas de trabajo para sostener los ingresos.
El femicidio de Nancy Godoy exige justicia. Las agresiones contra docentes registradas durante 2026 exigen una respuesta que no llega. Quienes enseñan tienen derecho a trabajar sin recibir golpes ni amenazas, y las autoridades tienen la obligación de garantizarlo. La protección de quienes enseñan debe traducirse en decisiones, recursos y responsabilidades concretas.














