La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), a través de su titular Sonia Alesso, denunció una grave crisis presupuestaria y la falta de diálogo gubernamental. Alesso advirtió sobre una posible escasez de maestros en Argentina. Esta declaración se dio en el marco de una jornada de paro docente nacional llevada a cabo en Plaza de Mayo.
La medida de fuerza se realizó tras el fin de las vacaciones de invierno en CABA, Provincia de Buenos Aires, Chaco y Santiago del Estero. El paro impactó en todas las escuelas públicas del país.
Reclamos de CTERA ante la Crisis Educativa
Alesso subrayó que los educadores argentinos perciben salarios de hambre. Esta situación los lleva al endeudamiento debido a ingresos congelados que no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.
Se exigió la apertura urgente de la Paritaria Nacional Docente para actualizar el piso salarial federal, actualmente por debajo de la inflación. Además, se reclamó la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), eliminado por el Gobierno Nacional.
La dirigente afirmó que la situación actual en educación es más crítica que la de la década del noventa, mencionando una desresponsabilización estatal del financiamiento escolar. También criticó la falta de inversión en infraestructura, indicando que el Poder Ejecutivo no construyó escuelas durante su gestión.
Postura oficial y Oposición Gremial
CTERA repudió los intentos de declarar la educación como servicio esencial con el fin de bloquear paros. La entidad acusó al oficialismo de intimidar a los gremios con multas y amenazas, en lugar de buscar el diálogo.
La organización gremial ratificó su oposición absoluta al proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el gobierno de Javier Milei. Argumentan que el proyecto atenta contra la gratuidad y el rol indelegable del Estado.
Desde el Ministerio de Capital Humano se advirtió que se fiscalizará el paro con agencias territoriales. La cartera indicó que se aplicarán sanciones a las entidades sindicales si se detectan incumplimientos en la garantía del 75% de la prestación habitual del servicio educativo, conocido como presentismo.













