La disminución de los nacimientos que atraviesa al país comenzará a reflejarse con mayor intensidad en las escuelas durante los próximos años. En Coronel Suárez, una investigación sobre la evolución demográfica y educativa proyecta que entre 2023 y 2028 la matrícula del nivel primario caerá un 27%, lo que equivale a 985 alumnos menos en las instituciones educativas del distrito.
El dato surge de un estudio realizado por Francisco Sáenz, becario doctoral del CONICET y auxiliar docente del Departamento de Física de la Universidad Nacional del Sur, junto con Valentina Viego, doctora en Economía. La investigación analiza los nacimientos registrados en cada distrito y estima cómo impactará esa evolución en la cantidad de estudiantes de primaria.
El trabajo, publicado por La Nueva en una nota escrita por Victoria López Fortunato, utiliza datos del RENAPER y del Ministerio de Capital Humano para proyectar la matrícula escolar entre 2023 y 2028 en los distintos departamentos del país, incluyendo los distritos que forman parte de la Sexta Sección Electoral.
Según los resultados del estudio, Coronel Suárez perdería 985 estudiantes de nivel primario entre 2023 y 2028, una reducción del 27% de la matrícula. El distrito aparece entre los municipios de la región con mayor impacto proyectado durante ese período.
Si la estructura actual del sistema educativo se mantuviera sin modificaciones, la caída estimada podría representar una reducción de 54 cargos docentes y 38 aulas o secciones escolares en el escenario base analizado.
La situación en la Sexta Sección
La proyección alcanza a todos los distritos de la Sexta Sección Electoral, aunque con diferentes niveles de impacto. Guaminí encabeza la reducción porcentual con una caída estimada del 33% entre 2023 y 2028, seguido por Monte Hermoso (31%) y Tres Lomas (30%).
En volumen de alumnos perdidos, Bahía Blanca concentra la mayor disminución proyectada, con 7.426 estudiantes menos entre 2023 y 2028, mientras que Coronel Rosales (-1.622), Tres Arroyos (-1.409), Coronel Suárez (-985) y Patagones (-938) aparecen entre los distritos con mayores reducciones absolutas.
Un fenómeno que ya comenzó
El investigador Francisco Sáenz explicó que la baja de matrícula no responde a un escenario lejano, sino a una transformación demográfica que ya está en marcha. La relación entre nacimientos y escolaridad permite anticipar con varios años de anticipación la cantidad de chicos que llegarán al nivel primario.
A nivel nacional, el estudio proyecta que entre 2023 y 2028 Argentina perderá más de un millón de alumnos de primaria. En caso de mantenerse la organización actual del sistema, esa reducción implicaría menos aulas y cargos docentes.
El desafío para la educación
Los investigadores plantean que la caída de estudiantes no necesariamente debería traducirse en cierres de cursos o pérdida automática de puestos de trabajo, sino que puede abrir la posibilidad de reorganizar recursos y fortalecer la calidad educativa.
Entre las alternativas mencionadas aparecen la incorporación de parejas pedagógicas, el refuerzo de equipos de apoyo y una mayor asistencia para docentes y alumnos.
Para Coronel Suárez, la proyección de 985 alumnos menos entre 2023 y 2028 plantea un desafío para la planificación educativa del distrito, en un contexto donde la baja de la natalidad comienza a modificar la estructura tradicional de las escuelas.













