La Defensoría Policial advirtió sobre una creciente preocupación por la pérdida de efectivos en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El Ministerio de Seguridad bonaerense, sin embargo, rechazó estas afirmaciones y cuestionó los planteos.
El titular de la Defensoría, Luis Tonil, aseguró que las bajas registradas durante el primer semestre de 2020 alcanzaron los 1.473 efectivos, datos que, afirmó, surgen de publicaciones oficiales de la fuerza. Según Tonil, el principal motivo de estas salidas estaría relacionado con los bajos salarios y las condiciones laborales. Un policía bonaerense percibe en promedio unos $900.000, mientras que un trabajador de seguridad privada puede alcanzar ingresos cercanos a $1,9 millones. La Defensoría también alertó que esta reducción de personal ya impactaría en el patrullaje y la disponibilidad de efectivos en varios distritos de la provincia.
El Ministerio de Seguridad bonaerense rechazó las afirmaciones de la Defensoría Policial y puso en duda sus planteos. La controversia se ve atravesada por la falta de estadísticas públicas actualizadas que permitan contrastar de manera independiente la cantidad de policías que ingresaron, los que dejaron la fuerza y el número de efectivos operativos. Así, la falta de información oficial consolidada impide determinar con precisión la magnitud real del problema.













