La gestión de Javier Milei generó polémica al detener el envío de alimentos a comedores comunitarios en Argentina. La medida fue justificada por supuesta falta de existencia de estos espacios en barrios desfavorecidos.
La polémica con Capital Humano
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, argumentó que muchos comedores inscriptos no existían. Sin embargo, se verificó que al menos una parte de ellos sí se encontraba operativa y funcionando.
La realidad de los comedores
Nadie conoce el número exacto de comedores y merenderos en la Provincia de Buenos Aires y el resto del país. Su funcionamiento es precario e intermitente. Abren según la disponibilidad de comida, dinero y personal.
Un estudio de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) relevó 199 comedores, merenderos y ollas populares en el Gran La Plata. Cada lugar asistía a 182 personas en promedio. La mitad de estos espacios funcionaba solo 1 o 2 días por semana.
Advertencia de UTEP
Johanna Duarte, secretaria gremial de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), explicó la dinámica: >“La lógica de funcionamiento de los comedores es compleja. La solidaridad y la organización son muy dinámicas.”
Duarte criticó el ajuste del gobierno nacional. Advirtió sobre graves consecuencias del retiro estatal en los barrios. >“Hoy muchos vecinos están endeudados con mafias usureras. A los jóvenes los captan para cometer delitos porque es el único ingreso que pueden obtener. Cuando el Estado se va, entra el crimen organizado.”
La Tecla Mar del Plata













